VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!” (Ver. 22).
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 38.
El título del salmo dice: “Salmo de David, para las ofrendas memoriales”. Las ofrendas memoriales están descritas en el libro de Levítico capítulo dos y consistían en ofrecer flor de harina, que podía ser cruda, cocida al sartén o a la olla. Las ofrendas de cereales, era la única ofrenda que no requería derramamiento de sangre. Los eruditos creen que la ofrenda de cereales era una ofrenda de agradecimiento por tener trabajo, y por el sustento de alimento.
Cuando David escribió este salmo estaba atravesando por una gran crisis: 1) Sus pecados lo abrumaban y sentía desfallecer; 2) Estaba enfermo física y espiritualmente; 3) Los amigos lo abandonaron.
En este estado de desesperación, el salmista clama al Dios y le solicita que lo ayude una vez más: “Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!”
1) SEÑOR DE MI SALVACIÓN. David reconoce a Dios como el soberano y autor de su salvación. Debemos reconocer que Dios es quien nos salva de las angustias y en forma especial nos salva de la condenación del pecado;
2) VEN PRONTO EN MI AYUDA. Cuando las fuerzas se agotan y las esperanzas se desvanecen, es la oportunidad para clamar a Dios para que nos otorgue salvación de toda adversidad que estamos enfrentando.
CITA SELECTA.
“La relación más cercana posible entre el pecador y su Salvador resulta cuando el pecador se transforma en un hacedor de la Palabra. Entonces el corazón, la voluntad y la mente llegan a estar en una íntima unión con Cristo. La humanidad finita, débil y desvalida se une con su fuerza. Tal unión, basada en la confianza y el amor, es lo que nuestra naturaleza desvalida y dependiente demanda. Cristo murió una muerte vergonzosa para traernos a Dios. Y cuando el alma se convence que Cristo puede salvar hasta lo sumo a los que por fe se allegan a él; cuando se entrega a él como un Salvador suficiente; cuando se aferra a las promesas y cree plenamente en Jesús, Dios lo declara uno con Cristo” (HD 182).
DESAFÍO PARA HOY:
Si estamos pasando por dificultades o enfermedades que nos están debilitando física y espiritualmente. Supliquemos sentir la presencia de Dios a nuestro lado, para tener paz y seguridad.
OREMOS:
DIOS DE SALVACIÓN, INTERCEDEMOS POR NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS QUE ESTÁN PASANDO POR CRISIS ESPIRITUALES, FÍSICAS O MATERIALES. VEN EN SU AYUDA, PARA QUE SINTAMOS SEGURIDAD, PAZ Y PERDÓN. POR JESÚS, AMÉN.