VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Los que me oían, hablaban bien de mí; los que me veían, me alababan” (Ver. 11).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 29.
Job rememoró las características que poseía:
1) LAS PERSONAS LO RESPETABAN. Los jóvenes le hacían reverencia y los ancianos se ponían de pie. No era costumbre que los ancianos se pongan de pie, ya que merecían todo el respeto; sin embargo, Job era tan admirado, que los ancianos no respetaban las normas y se ponían de pie para darle la bienvenida;
2) GOZABA DE AUTORIDAD AL HABLAR. Sus coterráneos aceptaban sus palabras como autoritativas, porque hablaba con solvencia y sus consejos eran sabios;
3) PRACTICABA LA JUSTICIA. No participaba de injusticias, ya que su “vestuario” era la justicia;
4) AYUDABA A LOS NECESITADOS. Socorría a los que sufrían limitaciones, y era apoyo para los desposeídos;
5) PROTECTOR DE LOS DESPOSEÍDOS. Defendía a los extranjeros y socorría a los pobres. En primer lugar, hablaba en forma apropiada y las personas que lo rodeaban lo admiraban;
6) IMPARTÍA SABIDURÍA. Las personas recibían palabras de ánimo;
7) SONREÍA. Su sonrisa animaba a los débiles y contagiaba alegría y felicidad.
CITA SELECTA.
“Las vidas de los obreros de Cristo debieran ser de tal naturaleza que los incrédulos, al ver su santo comportamiento y conversación circunspecta, puedan ser encantados por la fe que produce tales resultados… Si tienen un sentido de responsabilidad individual ante Dios, buscarán las oportunidades de trabajar y brillarán como luces en el mundo. Serán ejemplos de sinceridad y de fervor celoso al realizar el plan de Dios para la salvación de las almas. Si los pobres, los que no tienen instrucción, se deciden, pueden convertirse en estudiantes en la escuela de Cristo… Los que han recibido la unción celestial, avanzarán con un espíritu semejante al de Cristo, buscando la oportunidad de entrar en conversación con otros y revelarles el conocimiento de Dios y de Jesucristo a quien él ha enviado, y cuyo conocimiento es vida eterna. Llegarán a ser epístolas vivientes” (MS 1:310).
DESAFÍO PARA HOY:
Que, por nuestra conducta apropiada, las personas nos respeten, que hablemos con respeto, practiquemos la justicia, ayudemos a los necesitados, protejamos a los desposeídos y que sonriamos.
ORACIÓN:
PADRE, TRANSFÓRMANOS PARA QUE SEAMOS COMO JOB. QUE LO QUE HABLEMOS SEA PARA EDIFICAR Y PARA MEJOR LA VIDA DE LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN. QUE TU NOMBRE SEA ALABADO POR NUESTRA CONDUCTA. POR JESÚS, AMÉN.