NEHEMÍAS 1. PRACTIQUEMOS LA ORACIÓN INTERCESORA DE NEHEMÍAS

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Señor, te suplico que escuches nuestra oración, pues somos tus siervos y nos complacemos en honrar tu nombre. Y te pido que a este siervo tuyo le concedas tener éxito y ganarse el favor del rey. En aquel tiempo yo era copero del rey” (Ver. 11).


AUTOR DEL LIBRO DE NEHEMÍAS.

Todos los eruditos aceptan que el sacerdote Esdras es el autor del libro de Nehemías, y fue escrito el año 400 a. C. Originalmente los libros de Esdras y Nehemías eran dos libros separados, pero la versión griega de los LXX unión los dos libros.

TEMA.

Nehemías fue el instrumento para solicitar al rey para que ordene la reconstrucción de Jerusalén. Además, el libro presenta los siguientes temas:

1) Reconstrucción de los muros de la ciudad de Jerusalén y renovación de la fidelidad a Dios;

2) La oración es indispensable para iniciar cualquier actividad;

3) La forma cómo se debe afrontar la oposición.

COMENTARIO HISTÓRICO DE NEHEMÍAS 1.

Nehemías, uno de los desterrados hebreos, que ocupaba un cargo de influencia y honor en la corte de Persia. Considerando que en esa época muchos reyes morían envenenados, el ser copero del rey era un cargo de mucha confianza, además Nehemías tenía libre acceso a la presencia real, gracias a su capacidad y fidelidad, había llegado a ser amigo y consejero del rey.

CITA SELECTA.

“Se necesita Nehemías en la iglesia de nuestros días. No solamente hombres que puedan predicar y orar, sino hombres cuyas oraciones y sermones estén imbuidos de un propósito firme y vehemente… El éxito que acompañó los esfuerzos de Nehemías muestra lo que pueden lograr la oración, la fe y la acción sabia y enérgica. La fe viva promoverá la acción enérgica. El espíritu que manifieste el dirigente será en gran parte reflejado por el pueblo. Si los dirigentes que profesan creer las solemnes verdades que han de probar al mundo en este tiempo no manifiestan ardiente celo en preparar a un pueblo para estar en pie en el día de Dios, no podemos esperar, sino que la iglesia sea descuidada, indolente y amante de los placeres” (LC 37).

DESAFÍO PARA HOY:

En primer lugar, oremos pidiendo perdón por nuestros pecados personales, luego intercedamos por los pecados cometidos por nuestra familia; por último, intercedamos en oración por el mundo.

OREMOS:

DIOS DE PERDÓN, TE SUPLICAMOS PUEDAS DARNOS EL VALOR PARA RECONOCER NUESTROS ERRORES, LA HUMILDAD PARA ACEPTAR TUS AMONESTACIONES Y LA FORTALEZA PARA ABANDONAR EL PECADO. POR JESÚS, AMÉN. 

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