VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho” (Ver. 7).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 CRÓNICAS 19.
Después que Josafat experimentara los funestos resultados de la unión con Acab, y posteriormente de haber aceptó el mensaje del profeta Jehú, hijo de Jananí, Josafat recorrió su reino para establecer jueces con el propósito de salvaguardar los derechos de sus súbditos, y que puedan enseñar la ley de Dios para que el pueblo no caiga en apostasía. Josafat dio tres recomendaciones a los jueces:
1) VIVIR BAJO EL TEMOR DE JEHOVÁ. Debemos tener como trasfondo, la certeza que Dios observa todo nuestro accionar. Pero este temor, no tiene que ser por el miedo, sino por la comprensión de la santidad de Dios;
2) NO HACER INJUSTICIA. Los actos de injusticia producen frustración, desaliento y enojo. Por esas razones, el rey Josafat encomendó que juzguen con imparcialidad, y que no hagan infelices a las personas por los actos de injusticia;
3) NO HACER ACEPCIÓN DE PERSONAS. No discriminar a las personas por su color, género, edad, recursos financieros o religión. La base del ejercicio de este consejo se fundamenta en el principio que todos hemos sido creados por Dios y procedemos de una misma familia y genealogía: Adán y Eva.
CITA SELECTA.
“Hágase las preguntas: ¿Soy yo cristiano? ¿Amo a mi prójimo como a mí mismo? ¿Observo la Regla de Oro, para hacer a otros lo que quisiera que hagan conmigo? ¿Puedo ser cristiano y a la vez manchar y contaminar mi alma con fantasías pecaminosas y corruptas? Fue el pecado lo que llevó a la cruz al Redentor del mundo. Hombres rectos realizan, al parecer, cosas completamente contrarias a los oráculos de Dios. La justicia que manifiestan es una máscara ante Aquel que mira el corazón. No deberíamos estudiar y planificar de acuerdo con nuestros propios intereses, sino para tratar de mantener puras nuestras almas, para ser un ejemplo para todos aquellos con quienes nos relacionemos” (TCS 179).
DESAFÍO PARA HOY:
Todo lo hacemos, hablamos o pensamos Dios lo conoce. No debemos temer ante la presencia de Dios, sino regocijarnos porque Él puede venir en nuestro socorro porque sabe dónde estamos.
ORACIÓN:
PADRE, TÚ OBSERVAS TODOS LO QUE HACEMOS. POR DESEAMOS ACTUAR CON IMPARCIALIDAD, NO FAVORECER A NADIE POR SER FAMILIAR O AMIGO, ALÉJANOS DEL SOBORNO QUE NOS IMPIDAN HACER JUSTICIA. POR JESÚS, AMÉN.