VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?” (Ver. 18).
COMENTARIO HISTÓRICO 2 SAMUEL 7.
David consideró que, así como él tenía una casa donde vivir, de la misma manera pensó que Dios ya no debía morar sobre una tienda, como ocurrió en el desierto. Dios debía morar en una casa, por esa razón trasladó el Arca del Pacto de la casa de Obed-Edom a la ciudad de Jerusalén. Y así como Hiram le había construido un palacio de madera de cedro, de igual manera, David planificó edificar un templo de madera de cedro, recubierto de oro en honor de ese Dios que lo había ungido como rey. Consultó con el profeta Natán y él lo estimuló para que continuara con el proyecto. Sin embargo, en la noche, Dios le dio el mensaje a Natán para que le anunciara que no podría construir el templo porque había derramado mucha sangre, pero le dio la profecía que su hijo haría este templo. David expresó: “Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?” El rey reconoce que Dios lo había bendecido en abundancia, pero ahora se alegró al conocer la profecía que su hijo continuaría con la dinastía y que él construiría el templo.
CITA SELECTA.
“Muy raras veces se ve entre los cristianos la resignación agradecida que él manifestó. ¡Cuántos a menudo los que sobrepasan los años de más vigor en la vida que se aferran a la esperanza de realizar alguna gran obra a la que aspiran a todo el corazón, pero para el cual no están capacitados! Es posible que la providencia de Dios hable, así como le dijo su profeta a David y le advierte que la obra que tanto desea no ha sido encomendada. Les toca preparar el camino para que otro realice la obra. Pero en el momento de agradecer a la dirección divina, muchos retroceden como si fueran menos apreciados y rechazados, y decidan si no pueden hacer lo que desean, no harán nada… Y por falta de cooperación, la obra mayor es estorbada o se frustra” (PP 770).
DESAFÍO PARA HOY:
Desarraiguemos todo vestigio de egoísmo de nuestra mente. Si no podemos realizar un proyecto que anhelábamos, colaboremos con sugerencias, ideas y financiamiento para que se realice el proyecto.
ORACIÓN:
PADRE, DEPOSITAMOS NUESTROS PLANES A TUS PIES, PARA QUE TÚ QUE CONOCES EL PRESENTE Y EL FUTURO, DIRIJAS NUESTRAS VIDAS POR LA MEJOR SENDA DEL ÉXITO, Y QUE PODAMOS LLEGAR A LA PATRIA CELESTIAL. POR JESÚS, AMÉN.