VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Pasado algún tiempo, David consultó al Señor: ¿Debo ir a alguna de las ciudades de Judá? Sí, debes ir le respondió el Señor. ¿Y a qué ciudad quieres que vaya? A Hebrón” (Ver. 1).
COMENTARIO HISTÓRICO 2 SAMUEL 2.
La primera actividad que realizó David a la muerte de Saúl fue consultar a Dios sobre el siguiente paso que debía dar. Dios le había prometido que él sería el nuevo rey de Israel, por esa razón le consulta si debía volver a algunas de las ciudades de la tribu de Judá, Dios le responde que debía ir a Hebrón. David se traslada a esa ciudad con sus esposas y con sus seiscientos hombres. Es en la ciudad de Hebrón, que sus habitantes lo ungieron como rey de la tribu de Judá, y se nombró a Joab como general del ejército de David. Por otro lado, Abner, general del ejército de Israel, nombra a Isboset como rey de las once tribus de Israel. En el primer encuentro que tienen los ejércitos comandados por Joab y Abner, promueven la conformación de un grupo de doce soldados para demostrar sus habilidades guerreras, los 24 se traban en lucha y cada uno muere heridos por su contrincante. Luego se desata la batalla, los soldados de Abner son vencidos. En esa lucha, Abner mata a Misael, quien era hermano de Joab.
CITA SELECTA.
“David consultó a Jehová diciendo: “¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá?” Jehová le respondió: “Sube”. David volvió a preguntar: “¿A dónde subiré?” “A Hebrón”. Hebrón se hallaba a unos treinta kilómetros al norte de Beer-seba, y como a medio camino entre esa ciudad y el sitio futuro de Jerusalén. Originalmente se la llamaba Kiriat-Arba, “ciudad de Arba”, padre de Anac. Más tarde fue llamada Mamré, y era el sitio donde estaban sepultados los patriarcas, en “la cueva de Macpela”. Hebrón había sido posesión de Caleb, y era ahora la ciudad principal de Judá… Los viñedos más hermosos de Palestina se encontraban en sus linderos, así como también muchos olivares y plantaciones de árboles frutales… Al entrar la caravana en la ciudad, los hombres de Judá la aguardaban para dar la bienvenida a David y saludarlo como al futuro rey de Israel” (PP 688).
DESAFÍO PARA HOY:
Siendo que tu Palabra dice que: “para el Señor un día es como mil años y mil años como un día”. Supliquemos poder entender los tiempos de Dios y aceptemos el momento que Él juzga apropiado.
ORACIÓN:
AMANTE PADRE, TE SUPLICAMOS QUE NOS OTORGUES PACIENCIA, PARA PODER ESPERAR EL TIEMPO INDICADO QUE TÚ HAS PLANEADO, PARA OTORGARNOS TUS BENDICIONES O PARA QUE SEAMOS REIVINDICADOS. POR JESÚS, AMÉN.