VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe” (Ver. 17).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 SAMUEL 23.
Aunque David estaba huyendo de Saúl, no rehuyó su responsabilidad de liberar a Israel de manos de los enemigos. David consultó a Dios, y recibió la orden de ir a atacarlos. Los filisteos recibieron una gran derrota y los habitantes de Keila fueron liberados. Cuando Saúl se enteró que David estaba en Keila, en lugar de agradecerle por su victoria, lo persiguió. Le ingratitud se agranda, cuando Dios le rebeló que los keilitas lo entregaría en manos de Saúl.
El texto bíblico puntualiza dos episodios que produjeron paz en la vida de David:
1) Jonatán va al escondite de Hores para expresarle a David que está de acuerdo que sea el nuevo rey de Israel, y que él sería el segundo en el reino. Este acto de abnegación es uno de los más sublimes de toda las Sagradas Escrituras, que solo es superado por el sacrificio de Cristo;
2) En otra ocasión, Saúl llega a cercar a David, y cuando no tenía ninguna salida de escape, Dios permite que los filisteos ataquen a Israel, por esa razón, Saúl deja de perseguirlo para que pueda salir ileso.
FELIZ AÑO NUEVO: QUE DIOS BENDIGA EN FORMA ABUNDANTE.
CITA SELECTA.
“Siempre perseguido por el rey, David no hallaba lugar de descanso ni de seguridad. En Keila su valerosa banda salvó al pueblo de ser capturado por los filisteos, pero esa banda no estaba segura ni aun entre la gente que había salvado. De Keila se fue al desierto de Zif. Durante ese tiempo, cuando había tan pocos puntos luminosos en el sendero de David, tuvo el gozo de recibir la inesperada visita de Jonatán, quien había sabido dónde estaba refugiado. Los momentos que estos dos amigos pasaron juntos fueron preciosos. Se relataron mutuamente las distintas cosas de su vida, y Jonatán fortaleció el corazón de David diciéndole: “No temas, pues no te hallará la mano de Saúl, mi padre; tú reinarás sobre Israel y yo seré tu segundo. Hasta mi padre Saúl lo sabe” (PP 649).
DESAFÍO PARA HOY:
Anotemos y compartamos con nuestro entorno las bendiciones que hemos recibido este año 2025. Escribamos los desafíos espirituales y familiares que tenemos para el año 2026.
ORACIÓN:
PADRE. RECONOCEMOS QUE TUS BENDICIONES EN ESTE AÑO 2025 HAN SIDO ABUNDANTES. GRACIAS POR LA VIDA, LA SALUD, POR LAS BENDICIONES ESPIRITUALES, MATERIALES Y EMOCIONALES. ERES UNA GRAN DIOS. POR JESÚS, AMÉN.