1 SAMUEL 19. LOS CELOS NO TIENEN LÍMITES PARA HACER MALDAD.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche. Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana. Mas Mical su mujer avisó a David, diciendo: Si no salvas tu vida esta noche, mañana serás muerto” (Vers. 10, 11).


COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 SAMUEL 19.

Los celos infundados de Saúl contra David, lo condujo a un desenfrenado interés de asesinarlo:

1) Informó a todos sus funcionarios y a Jonatán, su decisión de matar a David. Jonatán arguyó que David no había hecho ningún mal, incluso había expuesto su vida al pelear con gigante Goliat. Estas palabras hicieron reflexionar a Saúl y desistió temporalmente continuar con su plan contra David;

2) Un tiempo después, los celos volvieron a resurgir, y trató de clavar su lanza en el cuerpo de David, pero él la esquivó;

3) Posteriormente, Saúl envió a sus soldados para que tomen preso a David. Mical hija de Saúl, hizo escapar a su esposo por la ventana, pero le envió el mensaje a su padre diciendo que David estaba enfermo. Saúl envió soldados para que lo traigan de la cama, pero David había escapado;

4) Por último, al enterarse que David había escapado a Naiot de Ramá, envió a dos grupos de soldado para que lo tomaran preso, pero se encontraron con un grupo de profetas que al mando de Samuel estaban profetizando. Al enterarse de esta situación, el rey en persona fue hasta Naiot en Ramá para apresar a David, pero él también fue poseído por el Espíritu Santo y profetizó. Este episodio enseña que el Espíritu Santo puede incluso transformar a cualquier persona que no quiera someterse a Dios.

CITA SELECTA.

“Fue la envidia lo que hizo que Saúl se sintiera miserable y pusiera en peligro al humilde súbdito de su trono. ¡Cuánto daño indecible ha producido en nuestro mundo este mal rasgo de carácter!… La envidia es hija del orgullo, y si se la abriga en el corazón, conducirá al odio, y finalmente a la venganza y al homicidio” (PP 639).

DESAFÍO PARA HOY:

Cuando albergamos celos y odio, Satanás envenena nuestra mente para maquinar cualquier tipo de daño a personas inocentes. Supliquemos que Dios desarraigue todos estos pensamientos pecaminosos.

ORACIÓN:

DIOS ETERNO, INTERCEDEMOS POR LAS PERSONAS QUE TIENEN PENSAMIENTOS MALOS POR TENER CELOS INFUNDADOS. QUE TU SANTO ESPÍRITU ERRADIQUE TODO TIPO DE CELOS QUE ENVENENA NUESTRA MENTES. POR JESÚS, AMÉN. 

Newsletter Updates

Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *