VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez miles. Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David” (Vers. 7-9).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 SAMUEL 18.
Los celos de Saúl contra David, se iniciaron cuando las mujeres cantaron unos estribillos en las que otorgaban créditos a las hazañas de David por haber derrotado a Goliat, y les daban menos reconocimiento a las victorias obtenidas por Saúl.
La aversión de Saúl contra David lo condujo a:
1) Querer clavarlo dos veces con su lanza contra la pared;
2) Lo alejó del círculo de la realeza, nombrándolo jefe de una guarnición alejada del palacio;
3) Dio a su hija Merab en matrimonio a Adriel en lugar de cumplir su promesa a David;
4) Le ofreció a su hija Mical en matrimonio a cambio de la muerte de cien filisteos, pensando que los filisteos lo derrotarían y le darían muerte.
En contraste con los celos infundados de Saúl, la conducta David era aprobada por Dios y alcanzó los siguientes logros:
1) Jonatán, el hijo de Saúl, desarrolló una gran amistad con David, le regaló sus vestidos e incluso su espada. Además, hicieron un pacto de fidelidad mutua;
2) Todo Israel corroboraba que Dios lo conducía;
3) Dios le daba éxito en todas las batallas;
4) Mical, la hija de Saúl, lo llegó amar;
5) David llegó a ser el líder más exitoso en las batallas contra los filisteos.
CITA SELECTA.
“Saúl abrió su corazón al espíritu de los celos, que envenenó su alma… Llegaba a veces a la exaltación extrema de la ira y se inclinaba a quitar la vida a cualquiera que se atreviera oponerse a su voluntad. De este frenesí pasaba a un estado de abatimiento y desprecio de sí mismo, y el remordimiento se posesionaba de su alma. A medida que su odio hacia David aumentaba, Saúl procuraba con mayor diligencia una oportunidad de quitarle la vida; pero ninguno de sus planes contra el ungido de Dios tuvo éxito” (PP 639).
DESAFÍO PARA HOY:
Desarraigar todo espíritu de celos por los logros que consiguen otras personas en nuestro entorno. Felicitemos y alegrémonos por el éxito que obtienes nuestros familiares, colegas y amigos.
ORACIÓN:
PADRE, QUITA DE NUESTROS PENSAMIENTOS TODO CELO POR LOS LOGROS QUE CONSIGUEN LOS COMPAÑEROS DE TRABAJO O AMIGOS. QUE PODAMOS ALEGRARNOS CON LOS ÉXITOS DE OTRAS PERSONAS. POR JESÚS, AMÉN.