JUECES 3. DIOS QUITA SU PROTECCIÓN Y SOMOS PRESA DEL ENEMIGO

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová fortaleció a Eglón rey de Moab contra Israel, por cuanto habían hecho lo malo ante los ojos de Jehová” (Ver. 12). 


COMENTARIO HISTÓRICO DE JUECES 3.

La narrativa bíblica de este capítulo se inicia diciendo: “Estas, pues, son las naciones que dejó Jehová para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán; solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido. Las ciudades y regiones que quedaron sin conquistar fueron: Las cinco ciudades de los filisteos: Gaza, Asdod, Ascalón, Gat y Ecrón; Los cananeos; Los sidonios; Los fenicios; Los heveos; La tierra del Líbano. El texto bíblico resalta que los ejércitos de las ciudades vecinas pudieron derrotar a Israel porque Dios lo permitió, debido a su apostasía e idolatría. Sin embargo, cuando el pueblo de Israel sentía una gran angustia, clamaba a Dios, y para aliviar la opresión a la que habían sido sometidos, Dios levantaba libertadores, que también son identificados como jueces.

Los tres primeros jueces que se mencionan en este capítulo son:

1) El primer juez que Dios elige para liberar a su pueblo de manos de Cusán risatáyim, rey de Aram Naharáyim, fue Otoniel, sobrino de Caleb. Cusán, los había oprimido por ocho años, pero Dios los liberó de esta tiranía;

2) Aod realiza una heroica hazaña para librarlos del poder de Eglón, rey de Moab, quien los había sometido por diez y ocho años;

3) Samgar, salvó de acoso de los filisteos, al matar a seiscientos filisteos, utilizando como única arma, una quijada de buey. 

CITA SELECTA.

Dios no abandonó por completo a su pueblo. Siempre hubo un remanente que permanecía fiel a Jehová; y de vez en cuando el Señor suscitaba hombres fieles y valientes para que destruyeran la idolatría y libraran a los israelitas de sus enemigos. Pero cuando el libertador moría,.. volvía gradualmente a sus ídolos. Y así esa historia de apostasía y castigo, de confesión y liberación, se repitió una y otra vez” (PP 587).

DESAFÍO PARA HOY:

Consagrarnos cuerpo, mente y espíritu para que el Espíritu Santo nos advierta cuando las tentaciones satánicas nos asechen. Y que nos conduzcan para no caer en la apostasía.

ORACIÓN:

PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE CEDEMOS MUY RÁPIDO A LAS TENTACIONES Y CAEMOS EN APOSTASÍA. TE SUPLICAMOS QUE EXTIENDAS TU SALVACIÓN PARA QUE SEAMOS LIBRADOS DEL OPRESOR, POR JESÚS, AMÉN.

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