VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Si lo que el profeta proclame en nombre del Señor no se cumple ni se realiza, será señal de que su mensaje no proviene del Señor. Ese profeta habrá hablado con presunción. No le temas” (Ver. 22).
COMENTARIO HISTÓRICO DE DEUTERONOMIO 18.
Moisés reitera tres responsabilidades que debían cumplir los israelitas: En primer lugar, debían devolver los diezmos y las ofrendas. En segundo lugar, no debían practicar las costumbres paganas de: ofrecer a sus hijos a Moloc, pasando a su hijos por el fuego; no practicar adivinación; No debían tener hechiceros, mago, ni médiums espiritistas que consulten a los muertos. En tercer lugar, Moisés advierte del surgimiento que profetas falsos, quienes en nombre de Dios enseñarían herejías que alejarían a Israel de la ley divina, y de esta manera conducirlos a su destrucción.
Examinemos las seis pruebas para conocer a un verdadero profeta:
1) PRIMERA PRUEBA. Los mensajes deben reafirmar lo revelado en las Escrituras y no contradecirlas;
2) SEGUNDA PRUEBA. Reprenden los pecados del pueblo de Dios;
3) TERCERA PRUEBA. Todas las predicciones deben cumplirse;
4) CUARTA PRUEBA. Deben confesar que Jesús vino en nuestra naturaleza humana caída, pero que obtuvo la victoria sobre el pecado;
5) QUINTA PRUEBA. Tienen que dar buenos frutos con sus obras y actos;
6) SEXTA PRUEBA. Deben exaltar a Cristo, nunca sus propias habilidades.
CITA SELECTA.
“En nuestros días hay muchos falsos profetas que no consideran que el pecado sea repulsivo. Se quejan de que las reprensiones y las advertencias de los mensajeros de Dios alteran innecesariamente la paz del pueblo. Arrullan las almas de los pecadores, y las suyas propias, llevándolas a una acomodación fatal con sus enseñanzas agradables y engañosas. El antiguo Israel cayó víctima de las adulaciones de los sacerdotes corruptos. Su predicción de prosperidad era más agradable que el mensaje del verdadero profeta, quien aconsejaba el arrepentimiento y la sumisión” (TI 4:183).
DESAFÍO PARA HOY:
Pidamos a Dios discernimiento de espíritu para poder distinguir entre un profeta o profetisa verdadero de los profetas que surgen en el mundo con un mensaje falso y que no son enviados por Dios.
OREMOS:
PADRE ETERNO, TE DAMOS GRACIAS POR ENVIARNOS PROFETAS Y PROFETIZAS PARA QUE NOS TRANSMITAN EN FORMA FIDEDIGNAS TUS MENSAJES. NOS COMPROMETEMOS A LEER SUS MENSAJES Y A PRACTICARLOS. POR JESÚS, AMÉN.