VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Cuando el rey tome posesión de su reino, ordenará que le hagan una copia del libro de la ley, que está al cuidado de los sacerdotes levitas. Esta copia la tendrá siempre a su alcance y la leerá todos los días de su vida. Así aprenderá a temer al Señor su Dios, cumplirá fielmente todas las palabras de esta ley y sus preceptos” (Vers. 18, 19).
COMENTARIO HISTÓRICO DE DEUTERONOMIO 17.
Las naciones, instituciones e iglesia, necesitan de hombres y mujeres que puedan liderar. Moisés anticipó que, si en el futuro Israel anhelara tener un rey, debía tener ciertas características:
1) Ser israelita de nacimiento;
2) No aumentar el número de caballos, sino tener fe en la liberación divina;
3) No practicar la poligamia;
4) Debía tener una copia de la Ley para leerla todos los días de su vida. Además, debía regir sus decisiones en base al texto sagrado;
5) No debía creerse superior a sus hermanos por haber sido nombrado rey, sino que debía considerar uno entre iguales.
En la actualidad, los líderes del pueblo de Dios debiéramos cultivar estas cualidades:
1) Consagración incondicional a Dios. Practicar una comunión diaria a solas con Dios, para nutrirse de los sabios consejos emanados de la Biblia;
2) Delegar responsabilidades. “Dar autoridad a la gente ordinaria para que puedan hacer cosas extraordinarias”;
3) Disposición a servir. “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” Mat 20:28.
CITA SELECTA.
“No todos tienen la sensibilidad y responsabilidad necesarias para ser líderes… Algunos tienen que cavar zanjas y edificar baluartes; otros han de colocarse como centinelas y otros como portadores de mensajes. Aunque solamente hay pocos oficiales, se necesitan muchos soldados para formar la tropa del ejército; con todo, el éxito depende de la fidelidad de cada soldado individual. La cobardía o traición de un solo hombre puede ocasionar el desastre a todo el ejército. Hay una gran labor que cada uno de nosotros individualmente debemos hacer, si es que estamos dispuestos a pelear la buena batalla de la fe” (TI 5:372).
DESAFÍO PARA HOY:
Si somos líderes, practiquemos los principios enseñados en este capítulo. Si somos personas que no tenemos cargos, apoyemos y aconsejemos a los líderes para que sean exitosos.
OREMOS:
PADRE NUESTROS, ORAMOS POR LOS GOBERNANTES DE LOS PAÍSES Y POR LOS LÍDERES DE TU IGLESIA EN TODO EL MUNDO, PARA QUE SEAN CONSAGRADOS A TI, QUE CREAN EN SUS DIRIGIDOS Y QUE SIRVAN CON AMOR. POR JESÚS, AMÉN.