NÚMEROS 21. ¿ENTENDEMOS EL SIGNIFICADO DE LA SERPIENTE?

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Y el Señor le dijo: —Hazte una serpiente, y ponla sobre un asta. Todos los que sean mordidos y la miren, vivirán” (Ver. 8).

COMENTARIO HISTÓRICO DE NÚMEROS 21.

Los cronólogos bíblicos sugieren que habían transcurrido treinta y ocho años desde que los israelitas habían retornado al desierto, y ahora se encontraban nuevamente cerca de la frontera de Cananán, cuando el rey cananeo de Arad sin previo aviso salió a pelear contra Israel. El pueblo considerando que habían sido derrotados en el pasado, ahora buscan el auxilio divino y prometen, que, si Dios los conduce a la victoria, destruirían las ciudades por completo, Dios respondió y les dio la victoria. Después de esta gran victoria, los israelitas continuaron con la travesía y tuvieron que rodear la tierra de Edom, ya que ese territorio no se les daría en herencia. El camino por el desierto fue penoso, y el pueblo de Israel, se olvidó que estaban muy cerca de la tierra prometida y volvieron a protestar contra Moisés. Como castigo, Dios les envió las venenosas serpientes del desierto, cuya mordida produjeron gran mortandad. Moisés clama y Dios le ordena que construya una serpiente de bronce, para que todo el que la mire, pueda ser curado de la mordedura.

CITA SELECTA.

“El levantamiento de la serpiente de bronce tenía por objeto enseñar una lección importante a los israelitas. No podían salvarse del efecto fatal del veneno que había en sus heridas. Solamente Dios podía curarlos. Se les pedía, sin embargo, que demostraran su fe en lo provisto por Dios. Debían mirar para vivir. Su fe era lo aceptable para Dios, y la demostraban mirando la serpiente. Sabían que no había poder en la serpiente misma, sino que era un símbolo de Cristo; y se les inculcaba así la necesidad de tener fe en los méritos de él… El Señor quería enseñarles ahora que en sí mismos sus sacrificios no tenían más poder ni virtud que la serpiente de bronce, sino que, como ella, estaban destinados a dirigir su espíritu a Cristo, el gran sacrificio propiciatorio” (PP 406).

DESAFÍO PARA HOY:

Reconocemos que el pecado es el veneno que más ha dañado a la humanidad. Acudamos en manera permanente a Cristo para que su sangre sea el antídoto para librarnos del veneno del pecado.

ORACIÓN:

PADRE, RECONOCEMOS QUE LA ÚNICA SOLUCIÓN PARA SER CURADOS CONTRA EL VENENO DE SATANÁS ES TENER EL ANTÍDOTO QUE ES CRISTO JESÚS. GRACIAS PORQUE MURIÓ EN LA CRUZ, Y POR SU MUERTE, PODEMOS SER SALVOS. AMÉN.

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