NÚMEROS 20. ¿EN QUÉ CONSISTIÓ EL PECADO DE MOISÉS?

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“El Señor les dijo a Moisés y a Aarón: Por no haber confiado en mí, ni haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no serán ustedes los que lleven a esta comunidad a la tierra que les he dado” (Ver. 12). 

COMENTARIO HISTÓRICO DE NÚMEROS 20.

Cuando el pueblo estuvo por llegar a Cades, dejó de fluir el arroyo de agua viva que por tantos años había brotado. El Señor quería probar si hubieran de confiar en su providencia o imitarían la incredulidad de sus padres. El pueblo volvió a protestar, por lo que “Dios le ordenó que se dirijan a la misma roca, solo que, en lugar de golpear la roca, debían clamar el nombre de Dios y pedirle que haga el milagro de volver a hacer brotar agua.” (PP 392). Lamentablemente Moisés, perdió la paciencia y en lugar de hablarle a la roca la golpeó. Analicemos el pecado de Moisés:

1) Moisés restó fuerza a la lección que Dios se proponía enseñar, porque la roca simbolizaba a Cristo y Él debía ser ofrecido una sola vez;

2) Moisés usurpó el poder que solo le pertenece a Dios al atribuirse el poder de hacer salir agua de la roca;

3) Los pecados de hombres buenos, cuya conducta ha sido digno de imitación, resultan ofensivos para Dios.” (HR 172).

Ante el pecado de Moisés, Dios tenía alternativas: No debió salir agua de la roca, ya que golpear con una vara no se rompe una roca, si esa alternativa Dios la hubiese elegido, el pueblo los habría apedreados, por lo que hubieran muerto en pecado. En segundo lugar, aunque Moisés desobedeció, por salvar la vida de su siervo, Dios hizo brotar agua de la roca. La consecuencia de la desobediencia fue que no pudieron entrar a la tierra prometida.

CITA SELECTA.  

Moisés golpeó la roca, pero Cristo estuvo junto a él e hizo fluir agua de la peña. El pueblo tentó al Señor en su sed, y dijo: “Si nos ha traído hasta aquí, ¿por qué no nos da agua, así como nos dio pan?” Este “si” puso de manifiesto su culpable incredulidad, e indujo a Moisés a temer que Dios los castigara por causa de sus impías murmuraciones. Dios probó la fe de sus hijos, pero éstos no soportaron la prueba”. (HR 136).

DESAFÍO PARA HOY:

Considerando que el pecado de Moisés consistió en desobedecer y no exaltar a Dios, pidamos a Dios discernimiento de espíritu para conocer en qué aspectos estamos desobedeciendo a Dios.

ORACIÓN:

DIOS OMNIPOTENTE, TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE NO ESTAMOS OBEDECIENDO TUS MANDATOS QUE ESTÁN ESCRITOS EN TU PALABRA. TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES A OBEDECERTE EN TODO LO QUE PIDES POR JESÚS, AMÉN. 

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