VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo: —Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo” (Ver. 30).
COMENTARIO HISTÓRICO DE NÚMEROS 13.
A pedido del pueblo, Dios autoriza que se envié a doce espías para que reconozcan la tierra. Después de explorar por cuarenta días, trajeron granada, higos y racimos de uvas para demostrar que la tierra era muy fértil, el pueblo quedó maravillado por el informe, así como la muestra de las frutas que trajeron. Sin embargo, diez espías informaron que, aunque la tierra “fluía leche y miel”, les sería imposible conquistarla por tenían ciudades fortificadas, ejércitos poderosos y las personas eran gigantes, y ellos se consideraban langostas insignificantes. Los diez informantes pesimistas, se habían olvidado de las maravillas realizadas por Dios en Egipto y del gran poder divino que los había sacado de la esclavitud. Caleb y Josué, quisieron contrarrestar este informe desalentador, argumentando que por ser un pueblo especial y por tener al Dios del universo como su guía y comandante, tendrían la victoria asegurada. No obstante, los diez espías volvieron a argumentar que les sería imposible conquistar Canaán.
CITA SELECTA.
“Dijeron que las ciudades eran muy grandes y amuralladas, que el pueblo que vivía allí era fuerte, y que sería imposible vencerlo… Mientras los espías expresaban los sentimientos de sus corazones incrédulos y llenos de un desaliento causado por Satanás, la esperanza y el ánimo se fueron trocando en cobarde desesperación. La incredulidad arrojó una sombra lóbrega sobre el pueblo, y este se olvidó de la omnipotencia de Dios, tan a menudo manifestada en favor de la nación escogida. El pueblo no se detuvo a reflexionar ni razonó que Aquel que lo había llevado hasta allí le daría ciertamente la tierra; no recordó como milagrosamente Dios lo había librado de sus opresores, abriéndole paso a través de la mar y destruyendo las huestes del faraón que lo perseguían. Hizo caso omiso de Dios, y actuó como si dependiera únicamente del poder de las armas” (PP 360).
DESAFÍO PARA HOY:
En ocasiones nos agobiamos porque creemos que nuestros problemas no tienen solución. Alguien dijo: “No pienses cuán grandes son tus problemas, piensa cuán grande es Dios para solucionarlos”.
OREMOS:
PADRE ETERNO, TE PEDIMOS PERDÓN POR DESCONFIAR DE TUS PROMESAS. TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTES LAS FE PARA CREER QUE TODAS TUS PROMESAS SE CUMPLIRÁN SI SOMOS FIELES A TU PALABRA. POR JESÚS, AMÉN.