VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Cada vez que la nube se levantaba de la Tienda, los israelitas se ponían en marcha; y donde la nube se detenía, allí acampaban” (Ver. 17).
COMENTARIO HISTÓRICO DE NÚMEROS 9.
El inicio del segundo año de la salida de Egipto hacia la tierra prometida, Israel ya se había constituido en un estado Teocrático, con leyes emanadas de la misma mano de Dios que abarcaban el quehacer espiritual, moral, social y de salud, con un santuario que era un modelo en miniatura del celestial, con un ejército de más de seiscientos mil soldados, y con la presencia visible de Dios que los guiaba por medio de la nube que los cubría de sol durante el día y por una columna de fuego que los guiaba por la noche. En este capítulo se les recuerda que el catorce del primer mes de cada nuevo año, se debía festejar el día de la Pascua, para conmemorar el día que Dios los sacó de la esclavitud de Egipto. Si por razones de impurezas o por causa de viaje no podían celebrar en esa fecha, se podía celebrar la pascua el catorce del segundo mes.
Además, la narrativa bíblica enseña la presencia visible de Dios guiando a Israel por el desierto:
1) De día la nube cubría el santuario;
2) De noche la nube tenía la apariencia de fuego;
3) Cuando la nube se levantaba del Santuario, el pueblo continuaba su travesía por el desierto;
4) Cuando la nube se detenía, el pueblo armaba el campamento.
“El sitio en que habían de acampar les era indicado por el descenso de la columna de nube; y mientras habían de permanecer en el campamento, la nube se mantenía asentada sobre el tabernáculo. Cuando era tiempo de que continuaran su viaje, la columna se levantaba en lo alto sobre la sagrada tienda. Una invocación solemne distinguía tanto el alto como la partida de los israelitas a través de su caminar en el desierto”
CITA SELECTA.
“Cuando el Arca se movía, Moisés decía: “¡Levántate, Jehová! ¡Que sean dispersados tus enemigos y huyan de tu presencia los que te aborrecen!”. Y cuando ella se detenía, decía: “¡Descansa, Jehová entre los millares de millares de Israel!” (PP 347).
DESAFÍO PARA HOY:
Analicemos si nuestros planes, lo de nuestra familia, lo de nuestra empresa o negocio tiene la aprobación de Dios. Si no los tiene, pidamos sabiduría para conocer la voluntad divina.
ORACIÓN:
PADRE ETERNO, TE PEDIMOS QUE, ASÍ COMO GUIASTE AL PUEBLO DE ISRAEL EN SU TRAVESÍA POR EL DESIERTO, QUE TAMBIÉN PUEDA GUIAR NUESTRA VIDAS Y LA VIDA DE NUESTROS SERES AMADOS. POR JESÚS, AMÉN.