VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Conságrense a mí, y sean santos, porque yo soy el Señor su Dios” (Ver. 7).
COMENTARIO HISTÓRICO DE LEVÍTICOS 20.
La cultura judía tenía por costumbre la repetición, por nemotecnia y para dar importancia a los temas que se trataban, es por esta razón que se repiten las leyes del capítulo 18. En primer lugar, se describen las leyes religiosas: No ofrecer los hijos a Moloc para ser quedamos en sacrificios, no practicar la nigromancia y el espiritismo. En segundo lugar, las leyes sociales prohibían: No maldecir a los padres, no cometer adulterio, no practicar el homosexualismo, y no tener relaciones sexuales con familiares, porque la tierra se pervertiría. El castigo a la desobediencia de estas leyes se aplicaba de dos formas: El pueblo los apedreaba hasta morir, o Dios intervenía de manera directa, quitándole la vida al ofensor. “Dios nos ha ordenado: “Sed santos, porque yo soy santo” … La santidad consiste en concordar con Dios. Por el pecado la imagen de Dios en el hombre ha sido estropeada y casi borrada; es obra del Evangelio restaurar lo que se había perdido; y hemos de cooperar con el agente divino en esta obra. Y ¿cómo podemos volver a estar en armonía con Dios? ¿Cómo recibiremos su semejanza a menos que obtengamos un conocimiento de él? Este conocimiento es lo que Cristo vino a revelarnos.” (TI 5: 694).
CITA SELECTA.
“Los que no quieren ser víctimas de las trampas de Satanás deben guardar bien las avenidas del alma; deben evitar el leer, mirar u oír lo que puede sugerir pensamientos impuros. No debe permitirse que la mente se espacie al azar en cualquier tema que sugiera el enemigo de nuestras almas. El corazón debe ser fielmente vigilado, o males de afuera despertarán males de adentro, y el alma vagará en tinieblas. “Por lo cual—escribió Pedro, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado: … sed también vosotros santos en toda conversación: porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”. (HAp 413).
DESAFÍO PARA HOY:
Considerando que Dios es Santo, aceptemos el desafío de llegar a ser santos, de separarnos del mundo para que nuestros pensamientos sean puros y que se reflejen en nuestra conducta.
OREMOS:
PADRE, EL PEDIDO QUE NOS HACES PARA LLEGAR A SER SANTOS, NO LO PODEMOS HACER SOLOS. TE PEDIMOS QUE TU SANTO ESPÍRITU NOS TRANSFORME PARA QUE CAMINEMOS EN SANTIDAD Y EN OBEDIENCIA. POR JESÚS, AMÉN.