VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Para así poder enseñar al pueblo cuándo algo es puro o impuro. Ésta es la ley respecto a las infecciones” (Ver. 57).
COMENTARIO HISTÓRICO DE LEVÍTICOS 14.
Este capítulo detalla las ceremonias que se realizaban cuando el enfermo había sido curado de la enfermedad infecciosa de la piel. Si el sacerdote ratificaba que se había curado de la enfermedad. La ceremonia se iniciaba fuera del campamento para comprobar la sanidad, luego se hacía la purificación, la persona que había sido sanada debía permanecer siete días fuera de su carpa, por último, se ofrecían los sacrificios de expiación y purificación. Debemos reconocer que “Dios dictó leyes para la salud y la protección del pueblo, y ayudaron a los israelitas a evitar enfermedades que serían amenazas en aquellos tiempos y lugar”. El pueblo de Israel vivió siglos adelante en el campo de la salud: “En la enseñanza que Dios dio a Israel, la conservación de la salud fue objeto de particular cuidado. El pueblo que había salido de la esclavitud contagiado por los hábitos de desaseo contrarios a la salud, que aquélla suele engendrar, recibió la más estricta educación en el desierto antes de entrar en Canaán. Se le enseñaron los principios de la higiene y se les sometió a leyes sanitarias” (MC, 211).
CITA SELECTA.
“Es asombrosa la extraña ausencia de buenos principios que caracteriza a esta generación, y que se manifiesta en su desprecio por las leyes de la vida y de la salud… Las facultades morales están debilitadas, porque hombres y mujeres no quieren vivir en obediencia a las leyes de la salud, y hacer de este gran asunto un deber personal… ignoran las leyes de su ser, y complacen el apetito y la pasión a costa del intelecto y la moral; y parecen dispuestos a permanecer en la ignorancia acerca del resultado de su violación de las leyes de la naturaleza. Satisfacen el apetito depravado con el uso de venenos lentos que corrompen la sangre y minan las fuerzas nerviosas, y en consecuencia atraen sobre sí mismos enfermedad y muerte” (CM 80).
DESAFÍO PARA HOY:
Reflexionemos sobre nuestros hábitos de salud, para conocer si estamos desobedeciendo las leyes que Dios nos ha dado, pidamos perdón a Dios para tener salud física mental y espiritual.
ORACIÓN:
PADRE, TE DAMOS GRACIAS PORQUE DESEAS QUE TENGAMOS SALUD. QUE PODAMOS TENER HÁBITOS DE LIMPIEZA Y QUE PODAMOS CUIDAR NUESTROS CUERPOS COMO TEMPLOS DEL ESPÍRITU SANTO. POR JESÚS, AMÉN.