LEVÍTICOS 12. CUIDAR A LAS MUJERES DESPUÉS DEL ALUMBRAMIENTO

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia” (Ver. 8).

COMENTARIO HISTÓRICO DE LEVÍTICOS 12.

Después de enunciar los animales limpios e impuros, Dios dice las leyes de impurezas en las personas. Se presenta la impureza cuando una mujer da a luz, y lo que ella tiene que hacer para purificarse. No se puede explicar las razones por las cuales existen diferencias entre las leyes cuando la criatura que nacía era un varón o una niña. A diferencia de los sacrificios, en los cuales el oferente sacrificaba a la víctima, en este requerimiento, la mujer llevaba al tabernáculo y se lo entregaba al sacerdote, quien lo ofrecía por ella. También debía presentar una ofrenda por el pecado, que el sacerdote ofrecía por ella.

Es necesario destacar que esta ley sobre el alumbramiento era muy favorable para la mujer, porque en la región del medio oriente, la mujer tenía que trabajar en la casa y en el campo, no recibía consideración por haber dado a luz un bebé, es por esta razón que Dios ordenara que las madres de Israel disfrutaran de un período de descanso que duraba varias semanas, y podía recuperar sus fuerzas.

CITA SELECTA.

“Ayude el marido a su esposa con su simpatía y cariño constante. Si quiere que se conserve lozana y alegre, de modo que sea como un rayo de sol en la familia, ayúdele a llevar sus cargas. La bondad y la amable cortesía que le demuestre serán para ella un precioso aliento, y la felicidad que sepa comunicarle allegará gozo y paz a su propio corazón. Si la madre se ve privada del cuidado y de las comodidades que merece, si se le permite que agote sus fuerzas con el recargo de trabajo o con las congojas y tristezas, sus hijos se verán a su vez privados de la fuerza vital, y del espíritu siempre alegre que hubieran debido heredar. Mucho mejor será alegrar animosamente la vida de la madre, evitarle la penuria, el trabajo cansador y los cuidados deprimentes” (HC 195).

DESAFÍO PARA HOY:

 Decidamos ser considerados con las madres, colaboremos en la educación de sus hijos, apoyemos cuando observemos que las madres están por desfalleceré y cuando se les termine las fuerzas.

ORACIÓN:

PADRE, PEDIMOS POR LAS MUJERES QUE SON MADRES. QUE SUS ESPOSOS PUEDAN AMARLAS. QUE LOS HIJOS VALOREMOS LO QUE ELLAS HICIERON POR LLEVARNOS EN SUS VIENTRES POR NUEVE MESES. POR JESÚS, AMÉN.

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