VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“De la presencia del Señor salió un fuego, que consumió el holocausto y la grasa que estaban sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo prorrumpió en gritos de júbilo y cayó rostro en tierra” (Ver. 24).
COMENTARIO HISTÓRICO DE LEVÍTICOS 9.
Después de siete días de purificación, Aarón y sus hijos estaban preparados para oficiar en el santuario. En el primer sacrificio que oficiaron, Dios mostró su gloria y consumió los sacrificios que estaban sobre el altar. Dios se presentó en diferentes circunstancias con escenas de fuego:
1) Dios aceptó la ofrenda de Abrahán: “Y sucedió que, puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de FUEGO que pasaba por entre los animales divididos.” Gén 15:17;
2) Dios consumió la ofrenda de Gedeón: Y extendiendo el ángel de Jehová el báculo que tenía en su mano tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió FUEGO de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Jehová desapareció de su vista (Jue 6:21).
3) El primer sacrificio de Aarón fue aprobado por Dios: Y salió FUEGO de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros (Lev 9:24);
4) En la inauguración del templo: Cuando Salomón acabó de orar, descendió FUEGO de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa (2 Crón 7:1);
5) En la pugna de Elías con los profetas de Baal, Dios quemó el holocausto: Entonces cayó FUEGO de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja (1 Rey 18:38).
CITA SELECTA.
“Fue Cristo quien, en medio del trueno y el fuego, proclamó la ley en el monte Sinaí. Como llama devoradora, la gloria de Dios descendió sobre la cumbre y la montaña tembló por la presencia del Señor. Las huestes de Israel, prosternadas sobre la tierra, habían escuchado, presas de pavor, los preceptos sagrados de la ley” (DMJ 43).
DESAFÍO PARA HOY:
Cuando observamos que el fuego no tiene control y produce destrucción, quedamos muy asustados. Adoremos a Dios porque las escenas de fuego que hemos leído son porque Dios acepta nuestra ofrenda.
OREMOS:
PADRE, TE ADORAMOS PORQUE GRANDE ES TU PODER. LAS ESCENAS DE FUEGO NOS HACEN RECORDAR QUE ERES FUEGO CONSUMIDOR PARA LOS QUE NO TE ADORAN, PERO PROTECCIÓN PARA LOS QUE TE ADORAMOS. POR JESÚS, AMÉN.