VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Siempre que la nube se levantaba y se apartaba del santuario, los israelitas levantaban campamento y se ponían en marcha” (Ver. 36).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ÉXODO 40.-
Los eruditos bíblicos sugieren que la construcción del Santuario y sus muebles duró cerca de seis meses. El tabernáculo fue erigido el primer día del mes primero del segundo año del Éxodo. En esa fecha, se dedicó el santuario: se ungió con aceite el atrio, el lugar santo y el lugar santísimo para consagrarlos a la adoración de Dios. Se ungieron a los sacerdotes para que ministren como intercesores entre Dios y el pueblo. La ceremonia de la consagración de Aarón y sus hijos duró siete días. Mientras se estaba consagrando el santuario, la gloria del Señor llenó el tabernáculo. El libro de Éxodo concluye señalando que la presencia de Dios se hacía visible por medio de la nube que los cubría en el día, y con la antorcha de fuego que los guiaba la noche. Cada día de vida debemos comprometernos a buscar la presencia de Dios, para que nos dirija en todas las decisiones que debemos afrontar. Renovemos nuestro compromiso de leer su Palabra todos los días, que la primera actividad que realicemos cada amanecer sea comunicarnos con Dios. La Palabra de Dios debiera ser nuestra consejera, y debiera guiarnos en nuestra experiencia. “Cristo, envuelto en una columna de nube de día y en una columna de fuego de noche, era el Guía y la Luz de los hijos de Israel mientras peregrinaban por el desierto” (CD 252).
CITA SELECTA.-
“Mientras más nos acerquemos a Jesús, y más claramente apreciemos la pureza de su carácter, más claramente discerniremos la excesiva pecaminosidad del pecado, y menos nos sentiremos inclinados a ensalzarnos a nosotros mismos. Aquellos a quienes el cielo reconoce como santos son los últimos en alardear de su bondad… Pedro nunca olvidó la terrible vicisitud de su humillación; su pecado fue perdonado; y sin embargo, él bien sabía que para la debilidad de carácter que había ocasionado su caída sólo podía valer la gracia de Cristo” (PVGM 124).
DESAFÍO PARA HOY:
Analicemos si las actividades diarias que realizamos contamos con la compañía divina a nuestro lado. Si no está ocurriendo, pidamos perdón y supliquemos que Dios esté siempre a nuestro lado.
ORACIÓN:
PADRE, TE AGRADECEMOS POR EL LIBRO DEL ÉXODO. HEMOS SIDO FORTALECIDOS AL COMPROBAR QUE TÚ SIEMPRE DESEAS VIVIR EN MEDIO NUESTRO. QUE TU COMPAÑÍA SEA DE DÍA Y DE NOCHE PARA QUE NOS PROTEJA. POR JESÚS, AMÉN.