VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Ellos me dijeron: Tienes que hacernos dioses que marchen al frente de nosotros, porque a ese Moisés que nos sacó de Egipto, ¡no sabemos qué pudo haberle pasado! Yo les contesté que todo el que tuviera joyas de oro se desprendiera de ellas. Ellos me dieron el oro, yo lo eché al fuego, ¡y lo que salió fue este becerro!” (Vers. 23, 24).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ÉXODO 32.
A cuarenta días de ver las escenas de fuego, y de escuchar la voz de Dios dando los diez mandamientos, el pueblo de Israel se olvidó de obedecer el primer y segundo mandamiento del Decálogo. Como Moisés y Josué demoraron en volver al campamento, pensaron que el fuego los había consumido, o que la falta de alimento en el monte los había hecho morir de hambre. La “turba mixta” compuesta por egipcios que había escapado por temor a las plagas, fueron los que incitaron al pueblo para pedir a Aarón que les construyera un dios a quien pudieran adorar como hacían en Egipto. El pueblo pidió a Aarón que le construyera al dios Apis, quien era representado por un toro. Este becerro, era el dios solar, y el dios de la fertilidad. Aarón se equivocó, ya que, en vez de condenar esta sugerencia, para desanimarlos les pidió que se despojaran de sus sarcillos y pendientes de oro, pensando que, con esa solicitud, ellos desistirían de su pedido. Cuando Moisés increpó a Aarón por su conducta, él adujo el milagro que echó el oro al fuego y salió un becerro. La lección que se extrae de este episodio histórico es que como líderes debemos cuidar que no se transgredan las leyes divinas y que podamos tener fortaleza para oponernos a todo acto contra Dios, nuestra familia y el prójimo.
CITA SELECTA.
“Aarón temió por su propia seguridad; y en vez de ponerse noblemente de parte del honor de Dios, cedió a las demandas de la multitud…
¡Cuán a menudo, en nuestros propios días, se disfraza el amor al placer bajo la “apariencia de piedad”!… hay todavía Aarones dóciles que, mientras desempeñan cargos de autoridad en la iglesia, ceden a los deseos de los miembros no consagrados, y así los incitan al pecado” (PP. 327).
DESAFÍO PARA HOY:
Abandonemos las costumbres idolátricas modernas que nos ofrece Satanás: placeres pecaminosos, desobediencia de los mandamientos, modas o costumbres que contradicen nuestra vida espiritual.
ORACIÓN:
PADRE, ORAMOS POR LOS LÍDERES DE TU IGLESIA, PARA QUE NO SE INVOLUCREN EN PECADOS QUE AFECTEN LA MARCHA DE TU PUEBLO. INTERCEDEMOS POR TU PUEBLO PARA QUE NOS ALEJES DE TODA IDOLATRÍA. POR JESÚS, AMÉN.