VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Elige tú mismo entre el pueblo hombres capaces y temerosos de Dios, que amen la verdad y aborrezcan las ganancias mal habidas, y desígnalos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas” (Ver. 21).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ÉXODO 18.
Este capítulo se relata el encuentro de Moisés con Jetro, su suegro, y el retorno de su esposa Séfora y sus dos hijos. La tradición judía enseña que Aarón persuadió a Moisés para que su familia retornara a Madián, mientras ellos encabezaban la liberación de Egipto. Al enterarse Jetro que Dios había liberado a Israel, decidió reunir a toda la familia. Moisés contó a su suegro todas las maravillas que Dios había realizado en su favor: las plagas y la muerte de los primogénitos, el cruce del mar rojo, la provisión diaria del maná, el agua que brotó de la roca. Estos testimonios hicieron que Jetro reconociera que el Dios de Israel, era Dios de dioses, y lo adoró ofreciendo sacrificios en su honor. Al día siguiente Jetro vio la forma en que Moisés administraba justicia desde el amanecer hasta el anochecer, y que este proceso produciría agotamiento tanto en Moisés, como en el pueblo. Le propuso que elija personas piadosas, que aborrezcan el soborno, y que de acuerdo con sus capacidades administren justicia a diez, cincuenta, cien y mil. Moisés aceptó el consejo y el registro bíblico dice que nombró jueces para administrar justicia según la gravedad del caso. Esta historia bíblica nos enseña que los líderes de nuestra iglesia y países deben aceptar los consejos sabios que se les imparte para mejorar su liderazgo.
CITA SELECTA.
“Jetro le aconsejó a Moisés que nombrara a personas capacitadas como “jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez”. El Señor había honrado grandemente a Moisés, y había realizado maravillas por su mano; pero el hecho de que ser escogido para instruir a otros, no lo indujo a creer que él mismo no necesitaba instrucción. El escogido caudillo de Israel escuchó de buena gana las amonestaciones del piadoso sacerdote de Madián, y adoptó su plan como una sabia disposición”. (PP, 273).
DESAFÍO PARA HOY:
Hijos: escuchen el consejo de sus padres. Cónyuges: escuchen el consejo de su pareja. Trabajadores: escuchen los consejos de sus superiores. Jefes: escuchen el consejo de sus trabajadores y colegas.
OREMOS:
PADRE NUESTRO, INTERCEDEMOS POR LOS LÍDERES DE TU IGLESIA, DE NUESTROS PAÍSES Y DEL MUNDO, PARA QUE PUEDAN ESCUCHAR LOS CONSEJOS QUE SE LES IMPARTE, PARA LA MEJOR MARCHA DE SUS DIRIGIDOS. POR JESÚS, AMÉN.