VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“De día, el Señor iba al frente de ellos en una columna de nube para indicarles el camino; de noche, los alumbraba con una columna de fuego. De ese modo podían viajar de día y de noche” (Ver. 21).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ÉXODO 13.
Al salir de Egipto, Dios les pide que le consagren los hijos primogénitos. Además, les pidió que cada año debían celebrar la fiesta de la pascua, para recordar la liberación de Egipto. Los israelitas salieron de Egipto por escuadrones, listos para enfrentarse en batalla. Los eruditos bíblicos calculan que aproximadamente fueron dos millones de personas las que salieron rumbo a la tierra prometida, ya que solo los varones adultos eran seiscientos mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños. En lugar que Dios los condujera a Canaán, por la ruta más corta en la que transitaban las caravanas, que pasaban por Belbeis, El-Arish, a Ascalón y Gaza, eligió la ruta que rodeaba el desierto del mar Rojo. Dios quería que el pueblo aprendiera a confiar en Él. Desde el momento que salieron de Gosén, se manifestó la presencia divina: “De día, el Señor iba al frente de ellos en una columna de nube para indicarles el camino; de noche, los alumbraba con una columna de fuego. De ese modo podían viajar de día y de noche”.
CITA SELECTA.
“Partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto. Jehová iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche. Nunca se apartó del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche… El estandarte de su invisible caudillo estaba siempre con ellos. Durante el día la nube dirigía su camino, o se extendía como una cortina sobre la hueste. Servía de protección contra el calcinante sol, y con su sombra y humedad daba grata frescura en el acalorado y sediento desierto. En la noche se convertía en una columna de fuego, que iluminaba el campamento, y les aseguraba constantemente que la presencia divina estaba con ellos” (PP 254).
DESAFÍO PARA HOY:
Si estamos atravesando por pruebas o por nubarrones que nos impiden sentir la presencia de Dios, oremos para aumentar nuestra fe y confiar que SIEMPRE Dios está a nuestro lado para darnos fortaleza.
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, QUE CUANDO LAS PRUEBAS ESTÉN POR ASFIXIARNOS, QUE PODAMOS SENTIR TU PRESENCIA ESTÁ A NUESTRO LADO, Y QUE ACEPTEMOS QUE EL CAMINO QUE TIENES ES EL MEJOR PARA NOSOTROS. POR JESÚS, AMÉN.