VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas” (Ver. 3).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ÉXODO 7.
Dios le dice a Moisés que él lo representará ante faraón y que Aarón sería su mensajero o profeta. El mensaje que le debía dar era que debía dejar salir al pueblo de Israel para que vaya a adorarlo. Para comprobar la evidencia de su divina comisión, Faraón le exigió un milagro. Moisés pidió a Aarón que arroje la vara al suelo y la vara se convirtió en una serpiente. Faraón llamó a sus magos y ellos hicieron el mismo acto: “Nada había en su apariencia que las distinguiese de la serpiente producida por Moisés. Aunque el Señor hizo que la serpiente verdadera se tragara a las falsas, Faraón no lo consideró como obra del poder de Dios, sino como resultado de una magia superior a la de sus siervos.” Siendo que faraón no aceptó liberar al pueblo de Israel, Dios ordenó que Moisés vaya al río Nilo para ejecutar la primera plaga, que consistió en convertir las aguas del rio Nilo en sangre. Faraón llamó a los magos de la corte e hicieron lo mismo. El texto bíblico dice que “Dios endureció el corazón de faraón”. Esta frase, Elena de White lo explica de la siguiente manera: “No se ejerció un poder sobrenatural para endurecer el corazón del rey. Dios dio al faraón las muestras más evidentes de su divino poder; pero el monarca se negó obstinadamente a aceptar la luz. Toda manifestación del poder infinito que él rechazara lo empecinó más en su rebelión” (PP 242).
CITA SELECTA.
“Antes de enviar cada plaga, Moisés había de describir su naturaleza y sus efectos, para que el rey se salvara de ella si quería. Todo castigo despreciado sería seguido de uno más severo, hasta que su orgulloso corazón se humillara, y reconociera al Creador del cielo y de la tierra como el Dios verdadero y viviente… Dios glorificaría su propio nombre para que otras naciones oyeran de su poder y temblaran ante sus prodigios, y para que su pueblo se apartara de la idolatría y le tributara adoración” PP 237.
DESAFÍO PARA HOY:
Pidamos a Dios discernimiento de espíritu para que examinemos nuestros pensamientos y acciones para conocer si estamos siendo reacios a sus llamados al arrepentimiento y a encontrar su perdón.
ORACIÓN:
DIOS NUESTRO, TE PEDIMOS QUE NO ENDUREZCAMOS NUESTRO ENTENDIMIENTO PARA NO ESCUCHAR LOS LLAMADOS DE ATENCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO, PARA ARREPENTIRNOS Y CAMBIAR DE CONDUCTA. POR JESÚS, AMÉN.