VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Pero Esaú corrió a su encuentro y, echándole los brazos al cuello, lo abrazó y lo besó. Entonces los dos se pusieron a llorar” (Ver. 4).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÉNESIS 33.
Después que Jacob realizó todos los preparativos espirituales, estratégicos y defensivos, continuó el camino para encontrarse con Esaú. La noche anterior ocurrieron cambios significativos: Jacob pasó toda la noche peleando con un desconocido, pero al amanecer recibió su bendición y el cambio de su nombre a Israel. “Mientras Jacob luchaba con el Ángel, otro mensajero celestial fue enviado a Esaú. En un sueño éste vio a su hermano desterrado durante veinte años de la casa de su padre; presenció el dolor que sentiría al saber que su madre había muerto; le vio rodeado de las huestes de Dios. Esaú relató este sueño a sus soldados, con la orden de que no hicieran daño alguno a Jacob, porque el Dios de su padre estaba con él.” (P.P. 231). Extraigamos las maneras de resolver los problemas familiares: 1) DIOS TIENE PODER PARA TRANSFORMAR A LAS PERSONAS. Esaú salió al encuentro de Jacob con sus 400 guerreros, con el fin de aniquilarlos, pero el sueño que Dios reveló a Esaú, lo transformó en un hermano amable, comprensivo, y amoroso; 2) DIOS PUEDE RECONCILIAR A LAS FAMILIAS. Esaú corrió al encuentro de Jacob y se echó sobre su cuello. Después de 20 años, ambos se abrazan y lloran. Esaú, ya no es el vengativo que desea quitarle la vida. Jacob ya no es el oportunista, Dios actuó con ambos hermanos y produjo la reconciliación anhelada.
CITA SELECTA.
“Apoyado en su cayado, el patriarca avanzó al encuentro de la tropa de soldados… caminó lenta y penosamente, deteniéndose a cada paso; Pero su cara estaba iluminada de alegría y paz. Al ver a su hermano cojo y doliente, “Esaú corrió a su encuentro, lo abrazó, se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron. Hasta los corazones de los rudos soldados de Esaú fueron conmovidos, cuando la presencia de esta escena. A pesar de que les contó su sueño no se explicaban el cambio que se efectuó en su jefe” (PP 198).
DESAFÍO PARA HOY:
Si guarda rencor con algún familiar, amigo, vecino o colega de trabajo, acérquese para dialogar, pida disculpas o aclare el impase que los han mantenido alejados. Que vuelva a reinar la felicidad y la paz.
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, INTERCEDEMOS POR AQUELLAS PAREJAS Y FAMILIAS QUE NO TIENEN NINGUNA COMUNICACIÓN. TE SUPLICAMOS QUE PUEDAS RECONCILIARLOS, PARA QUE LA FELICIDAD RETORNEN A SUS FAMILIAS. POR JESÚS, AMÉN.