VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Pero esa misma noche Dios se le apareció en un sueño a Labán el arameo, y le dijo: ¡Cuidado con amenazar a Jacob!” (Ver. 24).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÉNESIS 31.
Jacob observó que su suegro y sus cuñados habían cambiado de actitud. Aunque había llegado sólo con su bastón, Dios lo había bendecido y con su trabajo arduo había adquirido animales y riquezas. Mientras analizaba las soluciones a los problemas, Dios le dice que debe volver a la tierra de Canaán. Sin avisar a su suegro, organiza el retorno de su familia y de los bienes adquiridos. Después de siete días de perseguir a los fugitivos, Labán los encuentra para tomar la justicia por sus propias manos. Sin embargo, Dios le dice por sueño, que no debía ni siquiera amenazar a Jacob, mucho más pretender hacerle daño. Dios siempre trató a Jacob mejor de lo que se merecía, de la misma manera, Dios está dispuesto a bendecirnos, aunque le hayamos fallado. ACTITUD DE LABÁN. Labán no expresó felicidad al ver el progreso económico de su yerno Jacob. Además, lo acusó de robar su riqueza. Esta experiencia nos enseña que no debemos comparar nuestros éxitos con el de los demás, para no cultivar envidia. ACTITUD DE JACOB. Fue un trabajar fiel y honrado a pesar de que le cambiaron diez veces su salario. Confiaba en que Dios le hará justicia.
CITA SELECTA.
“Veinte años permaneció Jacob en Mesopotamia, trabajando en el servicio de Labán quien, despreciando los vínculos de parentesco, fue ansioso de apropiarse de todas las ventajas. Exigió catorce años de trabajo por sus dos hijas; y durante el resto del tiempo diez veces el salario de Jacob. Con todo, el servicio de Jacob fue eficiente y fiel. Las palabras que le dijeron a Labán, en su última conversación con él, para describir vivamente la vigilancia, con el objetivo de exigir: “Estos veinte años he estado contigo; Tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas. Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el daño” (PP 168).
DESAFÍO PARA HOY:
Practicar la justicia con aquellos que trabajan bajo nuestra responsabilidad. Animarlos y aconsejarlos para que progresen y ahorren. Por último, disfrutemos del progreso de las personas.
ORACIÓN:
PADRE, TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE HEMOS TENIDO CELOS POR EL PROGRESO DE NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS. TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES SABIDURÍA PARA TRATAR A LOS TRABAJADORES Y COLEGAS CON JAMOR. POR JESÚS, AMÉN.