VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella” (Ver. 12).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÉNESIS 28.
Para salvar a Jacob y proteger su vida de la furia de Esaú, Rebeca le pide a Isaac que autorice a Jacob que viaje hacía Harán para que consiga esposa, así como lo hizo Eliezer por encargo de Abrahán. Abrahán envió una comitiva con riquezas y regalos para la futura esposa; esta vez, Jacob, no lleva riquezas, ni obsequios, como estaba escapando por su vida, lo único que lleva consigo fue la bendición paterna, y la ropa que lleva puesta. En la primera noche de su viaje, Dios se le aparece en sueño, le muestra una escalera que unía el cielo con la tierra. Además, le promete que lo acompañará en todo su viaje, le asegura que lo protegerá, y que lo hará retornar a la tierra que le había prometido a Abrahán y Jacob. ¿QUÉ SIMBOLIZA LA ESCALERA QUE SOÑÓ JACOB?- La escalera representa a Jesús, el medio señalado para comunicarnos con el cielo. Cristo une el hombre débil y desamparado con la fuente del poder infinito; PROMESAS DE JACOB. Jacob promete: 1) Caminar al lado de Dios, porque Él está en todo lugar; 2) Devolver los diezmos o la décima parte de todo lo que ganara; 4) Construir un lugar de adoración a Dios.
CITA SELECTA.
“Jacob se sentía desechado, y sabía que toda esta tribulación había venido sobre él por su propio proceder erróneo. Las tinieblas de la desesperación oprimían su alma, y apenas se atrevía a orar… Llorando y con profunda humildad, confesó su pecado, y pidió que se le diera alguna evidencia de que no estaba completamente abandonado. Pero su corazón agobiado no encontraba alivio. Había perdido toda confianza en sí mismo, y temía haber sido desechado por el Dios de sus padres. Pero Dios no abandonó a Jacob. Su misericordia alcanzaba todavía a su errante y desconfiado siervo. Compasivamente el Señor reveló a Jacob precisamente lo que necesitaba: un Salvador” (PP 182).
DESAFÍO PARA HOY:
Reafirmemos nuestra fe en Dios, quien, a pesar de nuestros errores, ha extendido un puente de comunicación permanente entre el cielo y la tierra. Agradezcamos a Cristo por su sacrificio.
ORACIÓN:
DIOS ETERNO, TE DAMOS GRACIAS PORQUE NUNCA NOS ABANDONAS. GRACIAS PORQUE CRISTO ESTABLECIÓ UN PUENTE ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA, PARA UNIRNOS, PERDONARNOS Y CUIDARNOS. POR JESÚS, AMÉN.