VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé íntegro” (Ver. 1).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÉNESIS 17.
Abram tenía 75 años cuando salió Harán, en este nuevo episodio bíblico, ya tenía 99 años. Por lo tanto, habían transcurrido 24 años de espera para que se cumpliera la promesa de un heredero. Dios le ratifica que tendría una familia innumerable, pero no sería de Ismael, sino que tendría un hijo con su esposa Saraí. Se hace un renovación del pacto con las siguientes características: 1) Dios demanda de Abram que tenga una conducta diferente y que cultive una vida perfecta; 2) Cambio de nombre de Abram, que significa “padre enaltecido” por el de Abrahán, que simboliza: “padre de muchedumbre”; 3) Establecimiento de la circuncisión, se debía cortar el prepucio de todo varón a los ocho días de nacido, como señal que pertenecía al pueblo del pacto; 4) Dios menciona que Sarai sería la madre del hijo de la promesa, y que llevaría el nombre de Isaac; 5) Se le cambia el nombre de Sarai que significa: soberana, señora, para denotar que sería madre de multitudes. Dios le exigió dos cualidades que debía cultivar Abrahán: ANDA DELANTE DE MÍ. Por las medias mentiras, y por involucrarse con Agar, Abrahán no había vivido en integridad como la había hecho Enoc. SÉ ÍNTEGRO. Siendo que Abrahán fue llamado a ser padre de multitudes, se le requirió, pureza, santidad y perfección.
CITA SELECTA:
“Su propio ejemplo, la silenciosa influencia de su vida cotidiana, era una constante lección. La integridad inalterable, la benevolencia y la desinteresada cortesía, que le habían granjeado la admiración de los reyes, se manifestaban en el hogar. Había en esa vida una fragancia, una nobleza y una dulzura de carácter que revelaban a todos que Abraham estaba en relación con el cielo. No descuidaba siquiera al más humilde de sus siervos. En su casa no había una ley para el amo, y otra para el siervo; no había un camino real para el rico, y otro para el pobre”. (PP, 121).
DESAFÍO PARA HOY:
Que las personas con quienes nos relacionamos perciban que somos influenciados por la presencia de Dios en nuestras vidas y que somos cristianos íntegros.
OREMOS:
DIOS DE AMOR, TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES A TENER CONDUCTAS QUE EXALTEN TU NOMBRE, Y QUE TRANSITEMOS POR LAS SENDAS DE LA PERFECCIÓN Y DE LA INTEGRIDAD COMO LO HIZO ABRAHAN. POR JESÚS, AMÉN.