VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Ver. 4).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÁLATAS 4.
Para hacer compresiva la enseñanza de la salvación, Pablo usa dos ilustraciones:
1) Cuando un niño hereda una fortuna, no puede hacer uso de ella, hasta que llegue a su mayoría de edad. De la misma manera, ahora que los gálatas eran mayores en espiritualidad, podían entender, y disfrutar de la salvación, sin las ataduras del legalismo judaico;
2) En segundo lugar, se presenta el ejemplo de Agar y Sara. El hijo de la esclava fue por voluntad humana, sin embargo, el hijo de Sara, era el hijo de la promesa, nacido por voluntad del Espíritu Santo. Como hijos de la promesa, disfrutemos de nuestro hermano mayor, que nació en el momento señalado para convertirse en nuestro Salvador.
Además, Pablo enseña que Dios tiene el control del tiempo: “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo”. Muchas veces el ser humano se desespera porque no entiende “los tiempos de Dios”. Deseamos que Dios responda nuestros pedidos en el momento que le solicitamos. No le consultamos para conocer cuál es su voluntad y el tiempo apropiado para recibir respuestas a nuestras oraciones. Confiemos en la sabiduría divina, porque Él conoce qué es lo mejor para nuestro presente y futuro.
CITA SELECTA.
“La venida del Salvador había sido predicha en el Edén. Cuando Adán y Eva oyeron por primera vez la promesa, esperaban que se cumpliese pronto. Dieron gozosamente la bienvenida a su primogénito, esperando que fuese el Libertador. Pero el cumplimiento de la promesa tardó. Los que la recibieron primero murieron sin verlo. Desde los días de Enoc, la promesa fue repetida por medio de los patriarcas y los profetas, manteniendo viva la esperanza de su aparición, y sin embargo no había venido. La profecía de Daniel revelaba el tiempo de su advenimiento, pero no todos interpretaban correctamente el mensaje. Transcurrió un siglo tras otro, y las voces de los profetas cesaron. Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora… Así también fue determinada en el concilio celestial la hora en que Cristo había de venir; y cuando el gran reloj del tiempo marcó aquella hora, Jesús nació en Belén” (CT 36).
ORACIÓN:
SEÑOR, TE ALABAMOS PORQUE EL RELOJ PROFÉTICO SE CUMPLE CON EXACTITUD. ASÍ COMO CRISTO NACIÓ EN LA FECHA SEÑALADA, TE PEDIMOS ESTAR PREPARADOS PARA SU SEGUNDA VENIDA. POR JESÚS, AMÉN.