VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Cinco veces recibí de los judíos los treinta y nueve azotes. Tres veces me golpearon con varas, una vez me apedrearon, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche como náufrago en alta mar.” (Vers. 24, 25).
COMENTARIO HISTÓRICO 2 CORINTIOS 11.
Pablo nos advierte contra los falsos maestros y por aquellos que se disfrazan de “buenas personas” para engañar y desviar a los creyentes con herejías contrarias a la Palabra de Dios.
En segundo lugar, el apóstol enumera los sufrimientos y castigos que tuvo que soportar por llevar el evangelio de salvación por países y ciudades.
Resumamos los castigos que Pablo sufrió por amor a Cristo:
1) Tres veces fue azotado con vara de abedul, este árbol tiene una corteza flexible y dura con las que se castigaba a los criminales culpables de graves delitos;
2) Cinco veces recibió cuarenta azotes menos uno, este era un castigo judío, los latigazos debían ser cuarenta, se daba una tercera parte de los latigazos por delante y dos terceras partes por detrás;
3) Fue apedreado en la ciudad de Listra;
4) Naufragó en tres oportunidades. Azotes, cárceles, frío, hambre, sed, peligros por mar y tierra, en la ciudad y en el yermo, de sus compatriotas, de los paganos y de falsos hermanos; todo esto sufrió por la causa del evangelio.
CITA SELECTA.
“Mientras batallaba contra la oposición e impelía con infatigable celo la obra evangélica, había de llevar Pablo sobre su alma una pesada carga por todas las iglesias… En estas epístolas no se detiene el apóstol en sus propias tribulaciones, aunque de cuando en cuando deja entrever sus trabajos y sufrimientos por la causa de Cristo. Azotes, cárceles, frío, hambre, sed, peligros por mar y tierra, en la ciudad y en el yermo, de sus compatriotas, de los paganos y de falsos hermanos; todo esto sufrió por la causa del evangelio. Fue infamado, envilecido y se le miró como “la hez del mundo y el desecho de todo.” Estuvo perplejo, perseguido, conturbado por todas partes, en peligro a todas horas y “siempre entregado a la muerte por Jesús. El intrépido apóstol casi se descorazonaba a veces entre la constante borrasca de la oposición, el clamor de los enemigos y el abandono de los amigos. Pero volvía la vista hacia el Calvario, y con nuevo ardor proseguía difundiendo el conocimiento del Crucificado” (TS 2: 154).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, AL ESTUDIAR LOS SUFRIMIENTOS DE PABLO, NOS SENTIMOS INSIGNIFICANTES, PORQUE HA PESAR DE TENER LIBERTAR PARA PRESENTAR A CRISTO, NO ESTAMOS HACIENDO NADA POR LA SALVACIÓN DE OTROS. CREA EN NOSOTROS EL INTERÉS DE PREDICAR. POR JESÚS, AMÉN.