AUTOR DE 2 DE CORINTIOS.
La patrística testifica que Pablo es el autor de la segunda carta a los Corintios. Pablo mismo lo dice: “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo”.
FECHA.
Los historiadores sugieren que alrededor del año 55 d. C. Pablo compuso la segunda carta a los corintios. La ubicación de la ciudad de Corinto la hacía muy próspera, ya que tenía salida a dos mares: Adriático y Egeo. Esta carta, fue escrita cuando Pablo tuvo que salir de Éfeso, porque si no hubiera sido por la intervención divina, le hubiesen matado.
TEMA.
Esta segunda carta se llama la carta de las “lágrimas”, por el pesar que tenía por los corintios. Los temas:
1) El Ministerio de la reconciliación;
2) Motivación para ser generosos al dar;
3) llamamiento a la solidaridad con los hermanos de Jerusalén;
4) Defensa del llamado como apóstol de Pablo.
2 CORINTIOS 1 – DISFRUTAR DE LA SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren” (Vers. 3, 4).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 CORINTIOS 1.
Dios es un “Dios de consolación”, porque nos conforta, anima, alienta, sostiene en las aflicciones y nos fortalece cuando estamos desanimados.
CITA SELECTA.
“Debemos “consolar a los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios” Corintios 1:4. Y se nos asegura que “poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra.” 2 Corintios 9:8. Estamos en un mundo de pecado y tentación; en todo nuestro derredor hay almas que perecen sin Cristo; y Dios quiere que trabajemos por ellas de toda manera posible. Si tenemos un hogar agradable, invitemos a los jóvenes que no tienen hogar, los que necesitan ayuda, que anhelan simpatía, palabras bondadosas, respeto y cortesía. Si deseáis traerlos a Cristo, debéis mostrarles que los amáis y respetáis como compra de su sangre” (JT 2: 574).
OREMOS:
DIOS NUESTRO Y PADRE DE AMOR, GRACIAS POR ABRIRNOS POR MEDIO DE CRISTO, UN CAMINO DIRECTO A LA SALVACIÓN. TE PEDIMOS QUE MANTENGAS NUESTROS PENSAMIENTO PUROS Y NUESTROS SENTIDOS SANTOS, PARA CAMINAR POR LA SENDAS DE LA SANTIDAD. POR JESÚS, AMÉN.