VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“¿Cómo sabes tú, mujer, si acaso salvarás a tu esposo? ¿O cómo sabes tú, hombre, si acaso salvarás a tu esposa?” (Ver. 16).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 CORINTIOS 7.
El cuarto problema que Pablo encara es sobre la vida sexual conyugal, y el divorcio. En la vida conyugal, el cuerpo de la esposa pertenece al esposo, y el cuerpo del esposo a la esposa: Por lo tanto, las relaciones sexuales en el matrimonio son parte de los placeres y obligaciones que ambos adquieren. La abstinencia sexual en el matrimonio debe ser de mutuo acuerdo, y por periodos cortos. En el primer siglo de la era cristiana, los gentiles como los judíos, tenían la costumbre de divorciarse por nimiedades. Las mujeres, solicitaban la devolución de la dote, sino les devolvían, la ley establecía un recargo del 18% de interés hasta que devolviera la dote. Que nuestros matrimonios, “sea un pedazo de cielo en esta tierra”.
ILUSTRACIÓN.
En una boda el religioso comenzó su exposición diciendo: “Nos hemos reunidos en este lugar, para unir a esta pareja, con el propósito que juntos caminen en esta esta tierra, para continuar viviendo juntos en la eternidad, cuando Cristo venga por segunda vez”, ese es el deseo de Dios para nuestra pareja conyugal. Pablo inspirado por Dios nos plantea esta interrogante: “¿Cómo sabes tú, mujer, si acaso salvarás a tu esposo? ¿O cómo sabes tú, hombre, si acaso salvarás a tu esposa? Si estamos afrontando dificultades conyugales en nuestro matrimonio, oremos a Dios para que nos otorgue sabiduría y paciencia para soportar a nuestro cónyuge, y que Él pueda transformar sus malos hábitos, lenguaje inapropiado y conducta irresponsable.
CITA SELECTA.
“Cuántos problemas, sufrimientos e infelicidad se economizarían los seres humanos, si continuaran cultivando la consideración y la atención, si siguieran pronunciando las palabras amables y de aprecio, y si siguieran prodigándose esas insignificantes manifestaciones de cortesía que mantienen vivo el amor, y que creían eran necesarias para conquistar a su compañero o compañera. Si el esposo y la esposa continuaran cultivando esas atenciones que nutren el amor, serían mutuamente felices, y ejercerían una influencia santificadora sobre sus familias. Dispondrían de un pequeño mundo de felicidad, y no alentarían el deseo de salir de ese mundo” (CCD 333).
ORACIÓN:
DIOS DE SALVACIÓN, INTERCEDEMOS POR TODAS LAS PAREJAS CONYUGALES, PARA QUE, SI ESTÁN ATRAVESANDO POR DIFICULTADES O ESTÁN PENSANDO EN LA SEPARACIÓN, TU SANTO ESPÍRITU DESARRAIGUE TODO EGOÍSMO, Y ORGULLO, Y QUE PONGA EL AMOR VERDADERO. POR JESÚS, AMÉN.