VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre!” (Ver. 21, 22).
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 12.
El rey Herodes Agripa, hijo de Aristóbulo, nieto de Herodes el Grande, por su animosidad con los cristianos, y por congraciarse con los judíos, hizo matar a espada a Jacobo, hermano de Juan. Luego, apresó a Pedro, y pretendió ejecutarlo de la misma forma.
Al comprobar que había sido un milagro la liberación de Pedro, mandó matar a todos los soldados, y se retiró a Cesarea del Mar. Era común que reyes paganos reclamaron honores divinos, como en el caso de Herodes, en esa connotación, los habitantes de Tiro y Sidón solicitaron una reunión con Herodes, para halagarlo y recibir sus favores.
Josefo, el historiador judío, describe que, en el segundo día del festival, Herodes entró al anfiteatro vestido con una túnica de hilado de plata. El sol destellaba sobre la plata y la gente gritaba que había llegado un dios.
En ese momento, cayó sobre él el juicio divino y murió comido por gusanos. El gran error de Herodes Agripa fue exaltarse, y no dar el reconocimiento a Dios el dador de los dones.
CITA SELECTA.
“El mismo ángel que había dejado las cortes reales del cielo para rescatar a Pedro del poder de su perseguidor, había sido mensajero de ira y juicio para Herodes. Tocó a Pedro para despertarlo de su somnolencia; pero era diferente el toque con que hirió al malvado rey, provocándole una enfermedad mortal. Dios ahogó en desprecio el orgullo de Herodes, y su persona, que había exhibido revestida de resplandeciente atuendo delante de la mirada llena de admiración de la gente, fue pasto de los gusanos, y entró en putrefacción cuando aún se hallaba con vida. Herodes murió presa de gran agonía física y mental, como consecuencia de la justicia retributiva de Dios.” Esta manifestación del juicio divino ejerció una poderosa influencia sobre la gente. Mientras el apóstol de Cristo había sido milagrosamente librado de la prisión y la muerte, su perseguidor había sido herido por la maldición de Dios” (HR 313).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, INTERCEDEMOS POR LOS CRISTIANOS QUE ESTÁN SUFRIENDO PERSECUCIÓN O SUFRIENDO INJUSTICIAS. A LOS QUE VIVIMOS CON LIBERTADES RELIGIOSAS, TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES A PREDICAR EL EVANGELIO A LOS QUE NO TE CONOCEN. POR JESÚS, AMÉN.