VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Ver. 12).
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 4.
A raíz de la curación del cojo de nacimiento, Pedro predica un sermón, que por obra del Espíritu Santo se bautizan 5,000 nuevos creyentes. Sin embargo, la curación del cojo despertó la primera persecución a la iglesia primitiva.
Esta persecución fue inducida por los saduceos, porque la enseñanza de la resurrección de Jesucristo echaba por tierra la doctrina que no hay resurrección, por esa razón, los conminaron para que no hablen de Cristo, a lo que Pedro respondió: “Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis, Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”.
Esta valerosa defensa espantó a los caudillos judíos. La respuesta de Pedro ante el Sanedrín enseña que debemos obedecer a las leyes humanas, siempre que no obstruyan la obediencia a las leyes divinas.
OBEDECER LAS LEYES HUMANAS. Como súbditos de reino de los cielos, debemos ser ejemplo de obediencia a todas las leyes que rigen un estado, ya sean civiles, morales, o de salud.
OBEDECER LAS LEYES DIVINAS. La obediencia a las leyes divinas son irrestrictas en todo momento o circunstancias. Sin embargo, cuando las leyes humanas se interponen a las leyes divinas, nuestra única opción es obedecer a Dios, a pesar del costo que se asuma la fidelidad.
CITA SELECTA.
“Pedro respondió valientemente: “Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano… Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Esta valerosa defensa espantó a los caudillos judíos. Se habían figurado que los discípulos quedarían abrumados por el temor y la confusión al comparecer ante el Sanedrín. Pero, por el contrario, estos testigos hablaron como Cristo había hablado, con un poder convincente que hizo callar a sus adversarios” (HAp 52).
ORACIÓN:
PADRE, INTERCEDEMOS POR AQUELLOS HERMANOS DE IGLESIA QUE, EN DIFERENTES PARTES DEL MUNDO ESTÁN SUFRIENDO PERSECUCIÓN POR OBEDECERTE. TE SUPLICAMOS QUE AUMENTES SU FE, Y NO DESFALLEZCAN, POR JESÚS, AMÉN.