VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Para que todos sean uno; como tú, oh, Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Ver. 21).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 17.
La oración de capítulo se considera como una de las oraciones más solemnes de la Biblia. Esta plegaria se la conoce como la “oración del Sumo Sacerdote”. La oración contiene los siguientes pedidos:
1) Que Cristo sea glorificado con la majestuosidad que tuvo desde la eternidad;
2) Que los apóstoles fueran santificados y protegidos por el poder de su Nombre y que los proteja del maligno;
3) Intercesión por aquellos que creerían por la palabra de los apóstoles, qué alegría que estemos incluidos en esta oración;
4) Que la Iglesia sea santificada por la palabra de verdad;
5) Que sus seguidores se mantuvieran unidos, así como el Hijo está unido al Padre;
6) Que sus seguidores estén con el Hijo para que conozcan su gloria.
Para que la unidad se pueda mantener a pesar de las diferentes culturas, razas y costumbres, debe primar la UNIDAD DE LA FE.
Mantengamos la creencia en los pilares fundamentales de nuestras creencias:
1) Creer en la deidad: Padre, Hijo, y Espíritu Santo;
2) La Biblia como la Palabra de Dios;
3) Cristo nuestro Salvador y Sumo Sacerdote;
4) Obediencia a los diez mandamientos;
5) Creencia en la segunda venida de Cristo para darnos vida eterna;
6) La Iglesia Adventista del Séptimo Día como iglesia remanente;
7) Cooperar con la predicación con nuestros recursos y tiempo;
8) Reconocer que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo.
CITA SELECTA.
“Cristo había concluido la obra que se le había confiado. Había glorificado a Dios en la tierra. Había manifestado el nombre del Padre. Había reunido a aquellos que habían de continuar su obra entre los hombres. Y dijo: “Yo soy glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo, mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti… “Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa… yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; y que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también a mí me has amado… Como fiel pastor, reunió a su rebaño bajo la sombra del Todopoderoso, en el fuerte y seguro refugio” (DTG 635).
ORACIÓN:
PADRE ETERNO, ALABAMOS Y ADORAMOS A TU HIJO, POR TODO LO QUE HIZO POR LA HUMANIDAD CUANDO ESTUVO EN LA TIERRA. LE AGRADECEMOS POR INCLUIRNOS EN SU ORACIÓN A TODOS LOS QUE CREERÍAMOS EN ÉL. TE PEDIMOS QUE MANTENGAS LA UNIDAD EN TU IGLESIA. POR JESÚS, AMÉN.