VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Vers. 2, 3).
COMENTARIO HISTÓRICO DE LUCAS 13.
La lección esencial de este capítulo es: “El que no se arrepiente perecerá.” Jesús utilizó el ejemplo de la revolución encabezado por Judas de Galilea, quien, promovió que los judíos no deberían pagar tributo a los romanos, y consiguió una multitud de seguidores.
Pilato, descubrió que algunos de sus seguidores estaban ofreciendo sus sacrificios en una de las fiestas, y Pilato los mandó matar, y mezcló su sangre con sus sacrificios. Para ejemplificar esta enseñanza, Jesús les narró las parábolas de la higuera, el grano de mostaza, la levadura, y la puerta estrecha.
Concluye con el llanto que Jesús derramó por los habitantes de Jerusalén que no quisieron arrepentirse.
Debemos buscar el perdón de Dios y:
1) ARREPENTIRNOS DE NUESTROS PENSAMIENTOS PECAMINOSOS. Solicitemos a Dios perdón por dar libertar a nuestra imaginación pecaminosa, para tener pensamientos inicuos, inmorales, y de maldad;
2) ARREPENTIRNOS DE LOS ACTOS PECAMINOSOS. Pidamos perdón a Dios con arrepentimiento sincero por los pecados cometidos, y hagamos la promesa de no volver a pecar.
CITA SELECTA.
“Arrepentíos, arrepentíos, era el mensaje que hacía resonar la voz de Juan el Bautista en el desierto. El mensaje de Cristo a la gente era: “Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”. Lucas 13:5. Y a los apóstoles se les ordenó predicar por doquiera que los hombres debían arrepentirse. El Señor desea que sus siervos hoy en día prediquen la antigua doctrina evangélica: dolor por el pecado, arrepentimiento y confesión. Necesitamos sermones de cuño antiguo, costumbres de cuño antiguo, padres y madres en Israel de cuño antiguo. Debe trabajarse por el pecador, con perseverancia, con fervor, sabiamente, hasta que él vea que es un transgresor de la ley de Dios, y manifieste arrepentimiento hacia Dios y fe hacia el Señor Jesucristo”. (Evan, 135).
OREMOS:
DIOS DE AMOR, DECLARAMOS QUE ESTAMOS ARREPENTIDOS POR TENER PENSAMIENTOS PECAMINOSOS, Y HABER COMETIDO PECADOS CONTRA TI Y NUESTRO PRÓJIMO. TE SUPLICAMOS QUE PUEDAS CREAR UN NUEVO CORAZÓN, Y UN ESPÍRITU NUEVO DENTRO DE NOSOTROS. POR JESÚS, AMÉN.