VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?” (Vers. 36, 37).
COMENTARIO HISTÓRICO DE MARCOS 8.
El capítulo se inicia con el relato de la alimentación de 4.000 personas, sin contar a las mujeres y los niños. Recordemos que la alimentación a las 5.000 personas se realizó en la ribera oeste del mar de Galilea, donde la mayoría eran judíos. Con pocos pececillos y unos cuantos panes se alimentó a 4.000 en la ribera oriental, donde las ciudades eran habitadas por paganos.
Este milagro sirvió para enseñar que la misión de Jesús no solo era para salvar a los judíos, sino a todas las personas que solicitaran ser partícipes del reino de Dios.
También se narra el milagro del ciego de Betsaida en dos etapas, para ayudarnos a comprender que algunas sanidades serían graduales y no instantáneas, o para demostrar que la verdad espiritual no siempre se percibe con claridad desde el principio.
El capítulo concluye señalando que la búsqueda del placer y la riqueza, no valen nada, si perdemos la vida eterna. El texto de hoy dice: “¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida?”
Contestemos las siguientes preguntas:
¿Cuáles son nuestros primeros pensamientos cuando despertamos? ¿A qué actividades le damos más tiempo en forma diaria? ¿Cuáles son nuestra escala de valores? ¿Qué anhelos tenemos en la vida?
CITA SELECTA:
“Porque ¿qué aprovechará al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?” Este asunto requiere la consideración de todo padre, maestro y alumno, de todo ser humano, joven o viejo. No puede ser perfecto o completo ningún proyecto de negocios o plan de vida que abarque únicamente los pocos años de la vida actual y no haga provisión para el futuro eterno. Hay que enseñar a los jóvenes a considerar la eternidad al hacer sus cálculos. Hay que enseñarlos a escoger los principios y buscar los bienes eternos, a acumular para sí aquel “tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye”, Todos los que hacen esto, se están preparando de la mejor manera posible para la vida en este mundo. Nadie puede acumular tesoro en el cielo, sin descubrir que de esa manera se enriquece y ennoblece su vida en la tierra” (Edu 128).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE HEMOS CONCENTRADO NUESTRO ESFUERZO, POR TENER GANANCIAS PARA VIVIR EN ESTE MUNDO. TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES A MIRAR ARRIBA Y HACER TESOROS EN EL REINO DE LOS CIELOS. POR JESÚS, AMÉN.