VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados” (Ver. 2).
CONTEXTO HISTÓRICO DE MATEO 9.
El capítulo nueve inicia con la curación espiritual y física de un paralítico, que, ante la multitud aglomerada en la casa, sus amigos lo hicieron descender del techo en una camilla. Luego, se describe el llamamiento del publicano Leví Mateo. Los publicanos eran odiados por los judíos porque cobraban impuestos a favor de los romanos, imperio que los había conquistado, por esa razón los judíos creían que no merecían el perdón divino. Sin embargo, Cristo lo llama para que deje la vida pasada y se convierta en un apóstol. En tercer lugar, la narrativa bíblica relata la insistencia de Jairo, un principal de la sinagoga judía, que solicita que Jesús vaya con urgencia a su casa para sanar a su hija que estaba al borde de la muerte. Sin embargo, en el camino se opera un milagro mayor, porque una mujer que padecía doce años de flujo de sangre, y que había gastado todas sus posesiones en tratamientos médicos, se acerca a Jesús y toca el borde del vestido de Cristo, y en ese instante queda sanada de su enfermedad. Analicemos que la mujer estaba padeciendo la enfermedad los mismos doce años que tenía la hija de Jairo. Ambas necesitaban del poder de Cristo en favor de sus vidas. El capítulo concluye con la invitación a orar, para que el Señor envíe un mayor número de obreros a su mies.
PIDAMOS POR SANACIÓN FÍSICA Y ESPIRITUAL. La salud física y espiritual son para la felicidad en esta tierra y para la felicidad en la eternidad.
CITA SELECTA.
“El que en la creación “dijo, y fue hecho,” “mandó, y existió”, había infundido por su palabra vida al alma muerta en delitos y pecados… Cristo ordenó al paralítico que se levantase y anduviese, “para que sepáis, dijo: que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados.” El paralítico halló en Cristo curación, tanto para el alma como para el cuerpo. La curación espiritual fue seguida por la restauración física… Hoy día miles están sufriendo de enfermedad física y que, como el paralítico, están anhelando el mensaje: “Tus pecados te son perdonados.” La carga de pecado, con su intranquilidad y deseos insatisfechos son la base de sus enfermedades. No pueden hallar alivio hasta que vengan al Médico del alma” (DTG 235).
ORACIÓN:
PADRE, DISFRUTAMOS AL LEER LA FORMA EN QUE EL SALVADOR TRATÓ A LAS PERSONAS QUE IBAN EN BUSCA DE AYUDA. TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES SANIDAD DE LAS ENFERMEDADES FÍSICAS Y ESPIRITUALES. POR JESÚS, AMÉN.