VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Ver. 1, 2).
COMENTARIO HISTÓRICO DE MATEO 3.
El capítulo tres inicia presentando a Juan el Bautista, quien está predicando en el desierto de Judea. Este desierto es una zona abrupta, pedregosa, deshabitada y estéril, de 80 kilómetros de largo por 20 de ancho. El ropaje de Juan era similar al de Elías, Jesús lo identifica como el segundo Elías. Mateo resalta que el mensaje central de Juan, era proclamar la llegada del “reino de los cielos” o del “reino de Dios”. El Nuevo Testamento registra 137 referencias “al reino”, y más de 100 de éstas durante el ministerio de Jesús. El “reino de los cielos” se refiere al gobierno soberano de Dios en el universo, pero en forma específica, a la llegada del Mesías prometido, el Salvador, el Libertador y el Rey de Israel, y de toda la humanidad.
Juan el Bautista proclamaba que, para ser súbditos de este nuevo reino, tenían que arrepentirse y experimentar una conversión.
El ARREPENTIMIENTO tiene dos etapas: 1) Reconocer que hemos pecado, y nos hemos separado de Dios; 2) Abandonar el pecado.
La CONVERSIÓN comprende un cambio de dirección y de conducta.
Luego se relata el bautismo de Jesús, quien, sin tener ningún pecado, pidió a Juan que lo bautizara, para que todos sigamos el ejemplo de bautizarnos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, para recibir el perdón de nuestros pecados y que seamos candidatos para vivir con Cristo en el reino de los cielos.
CITA SELECTA.
“Los profetas habían predicho la venida de Cristo como un acontecimiento del futuro lejano; pero he aquí que se oía un anuncio de que se acercaba. El aspecto singular de Juan hacía recordar a sus oyentes los antiguos videntes. En sus modales e indumentaria, se asemejaba al profeta Elías. Con el espíritu y poder de Elías, denunciaba la corrupción nacional y reprendía los pecados prevalecientes. Sus palabras eran claras, directas y convincentes. Muchos creían que era uno de los profetas que había resucitado de los muertos. Toda la nación se conmovió. Muchedumbres acudieron al desierto. Juan proclamaba la venida del Mesías, e invitaba al pueblo a arrepentirse.” EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES, P.79, 80.
ORACIÓN:
DIOS DE MISERICORDIA, TE AGRADECEMOS PORQUE NOS LLAMAS EN FORMA CONSTANTE AL ARREPENTIMIENTO Y AL CAMBIO DE CONDUCTA. TE PEDIMOS QUE NOS PREPARES PARA QUE VIVAMOS EN ESTA TIERRA Y LA ETERNIDAD, COMO SÚBDITOS DEL REINO DE LOS CIELOS. POR JESÚS, AMÉN.