MATEO 2. INTERROGANTE: ¿ADORAMOS A CRISTO COMO NUESTRO SALVADOR?

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle” (Ver. 1, 2).

COMENTARIO HISTÓRICO MATEO 2.

Este capítulo tiene como objetivo reafirmar la soberanía de Dios guiando, protegiendo, controlando y proveyendo todo el proceso redentor. Mateo señala que estos sucesos acontecieron “en los días del rey Herodes,” conocido como Herodes el Grande, quien reinó del año 37 al 4 a. C. Herodes y los habitantes de Jerusalén quedaron sorprendidos con la llegada de estos magos, ellos no practicaban la magia, sino que eran personas educadas, con un alto grado de conocimiento y sabiduría. Eran astrónomos que observaban el surgimiento de la estrella profetizada por Balaam: “Saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de Israel, y herirá las sienes de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set” (Núm. 24:17). Cuando vieron la estrella la siguieron para hacer una “visita de Estado” al nuevo monarca que había nacido. Cuando llegaron a Jerusalén preguntaron dónde estaba el niño para adorarlo. Herodes preguntó a los eruditos judíos sobre la profecía y ellos dijeron que el rey nacería en Belén de Judá, los ilustres visitantes quedaron sorprendidos al comprobar que no se había hecho ningún preparativo para esperar al niño-rey. Ellos llegaron a Belén y fueron los primeros en adorarlo como rey, por eso le entregaron de regalo oro, incienso y mirra. ¿Adoramos a Jesús como Dios, Rey y Salvador?

CITA SELECTA.

“Los magos habían estado entre los primeros en dar la bienvenida al Redentor. Su presente fue el primero depositado a sus pies. Y mediante este presente, ¡qué privilegio de servir tuvieron! Dios se deleita en honrar la ofrenda del corazón que ama, dándole la mayor eficacia en su servicio. Si hemos dado nuestro corazón a Jesús, le traeremos también nuestros donativos. Nuestro oro y plata, nuestras posesiones terrenales más preciosas, nuestros dones mentales y espirituales más elevados serán dedicados libremente a Aquel que nos amó y se dio a sí mismo por nosotros” EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES, P.46.

ORACIÓN:

DIOS DE AMOR, QUEDAMOS ASOMBRADOS AL LEER QUE EL PUEBLO DE DIOS NO ESTUVO PREPARADO PARA RECIBIR A CRISTO EN SU PRIMERA VENIDA. TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES PARA QUE CADA DÍA ADOREMOS A JESUCRISTO POR SER DIOS, REY Y NUESTRO SALVADOR. POR JESÚS, AMÉN.

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