VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová” (Ver. 12).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ZACARÍAS 6.
En el capítulo seis, se presenta la primera visión mesiánica. Se anuncian dos verdades importantes:
1) Confirmar el liderazgo del sumo sacerdote Josué para edificar un templo digno del Señor;
2) Anunciar al Mesías, llamado Retoño o Renuevo, quien edificará el templo de Jehová.
Así como en el caso de Melquisedec que era rey y sacerdote, Josué fue entronizado como rey–sacerdote, para dirigir al pueblo de Israel en la reconstrucción del templo, y para ministrar e interceder por el perdón de los pecados. El Renuevo Mesiánico, tendría como función la edificación del templo, que según muchos comentaristas se refería a la Iglesia. El Mesías salvaría a las personas y, como sumo sacerdote, intercedería por el pecado de su pueblo.
¿HEMOS ACEPTADO AL RENUEVO EN NUESTRAS VIDAS?
Es placentero aceptar a Cristo como sumo sacerdote, quien intercede por nuestros pecados y nos perdona. El desafío que se tiene es aceptar que el Renuevo se convierta en el rey de nuestras vidas, y que gobierne toda nuestra vida.
CITA SELECTA.
“Entonces se cumplirán del todo estas palabras del Ángel: “Escucha pues ahora, Josué gran sacerdote, tú, y tus amigos que se sientan delante de ti; porque son varones simbólicos: He aquí, yo traigo a mi siervo, el Pimpollo.” Zacarías 3:8. Cristo es revelado como el Redentor y Libertador de su pueblo. Entonces serán en verdad los que forman parte del remanente “varones simbólicos,” cuando las lágrimas y la humillación de su peregrinación sean reemplazadas por el gozo y la honra en la presencia de Dios y del Cordero. “En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los librados de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén están escritos entre los vivientes” Isaías 4:2,3 (PR 435).
OREMOS:
PADRE ETERNO, TE DAMOS GRACIAS POR LA PROFECÍA DEL SURGIMIENTO DEL RENUEVO. QUEREMOS PEDIRTE QUE CRISTO JESÚS SEA NUESTRO MESÍAS, SUMO SACERDOTE Y REY. ENTREGAMOS NUESTRAS VIDAS PARA QUE SEAMOS SÚBDITOS DE ESTE NUEVO REINO. POR JESÚS, AMÉN.