VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Entonces el profeta Hananías quitó el yugo del cuello del profeta Jeremías, y lo quebró. Y habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: Así ha dicho Jehová: De esta manera romperé el yugo de Nabucodonosor rey de Babilonia, del cuello de todas las naciones, dentro de dos años. Y siguió Jeremías su camino” (Vers. 10, 11).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 28.
En este capítulo, se menciona a Hananías, un falso profeta, que contradijo el mensaje dado por Jeremías. Rompió el yugo de madera que llevaba puesto Jeremías y dijo que Dios quebraría el yugo de Nabucodonosor, dentro de dos años. Jeremías dijo amén, y siguió su camino. Pero Dios le dio otro mensaje: “Ve, y habla a Hananías, diciendo: Jehová no te envió, y tú has hecho confiar a este pueblo en mentira. Por tanto, he aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año. Y en el mismo año murió Hananías.” Lamentablemente, las palabras de Hananías llevaron esperanzas falsas al pueblo.
Nuestro desafío actual, es conocer las características de un profeta verdadero:
1) A LA LEY Y AL TESTIMONIO (ISAÍAS 8:20). Los profetas deben hablar de acuerdo a los mensajes de los anteriores profetas;
2) SUS PREDICCIONES DEBEN CUMPLIRSE (Deut 18:22). No es suficiente un 40% o 70%, sus profecías deben cumplirse al 100%;
3) DEBE EXALTAR A CRISTO (1 Juan 4:2). Cristo debe ser presentado como el todo, como el dador, sustentador y salvador de nuestras vidas;
4) DAR BUENOS FRUTOS (Mat 7:16, 20). Por sus frutos se los conoce. La vida del profeta debe coincidir con lo que enseña y cree.
CITA SELECTA.

“Las palabras con que Jeremías aconsejó la sumisión incitaron a Hananías a desafiar la veracidad del mensaje comunicado. Tomando el yugo simbólico de sobre el cuello de Jeremías, lo rompió, diciendo: “Así ha dicho Jehová: De esta manera quebraré el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, del cuello de todas las gentes dentro de dos años de días. Y fuese Jeremías su camino (Ver. 11). Aparentemente, no podía hacer otra cosa sino retirarse de la escena del conflicto. Pero se le dio otro mensaje: Se le ordenó: “Ve, y habla a Hananías, diciendo: He aquí que yo te envío de sobre el haz de la tierra morirás en este año. Y en el mismo año murió Hananías en el mes séptimo” Vers. 13-17 (PROFETAS Y REYES, P. 328).
OREMOS:
Dios omnipotente, te pedimos perdón por no haber prestado atención a los mensajes que nos envías por medio de tus profetas. Te suplicamos que cada día investiguemos tu Santa Palabra, para conocer lo que sucederá en el presente y futuro. Por Jesús, amén.