VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Vienen días afirma el Señor, en que de la simiente de David haré surgir un vástago justo; él reinará con sabiduría en el país, y practicará la justicia y rectitud” (Vers. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 23.
Jeremías denuncia a los líderes religiosos por ser los culpables de destruir y dispersar a las ovejas. Recordemos los que tenemos el privilegio de ser líderes religiosos, del juicio que nos puede caer por descuidar nuestras responsabilidades espirituales con nuestros hermanos y hermanas. En contraste con los últimos reyes corruptos, Jeremías revela una profecía mesiánica: el surgimiento de un renuevo justo, manifestado en la persona de Cristo que establecerá justicia y rectitud.
CRISTO DESEA ACREDITAR A NUESTRO FAVOR SU JUSTICIA. La Biblia dice que nuestra “justicia es como trapo de inmundicia” (Isa 64:6), por esa razón, necesitamos que la justicia de Cristo sea acreditada a nuestro favor para que podamos respetar la verdad y para dar a cada uno lo que le corresponde por derecho.
CRISTO DESEA ACREDITAR A NUESTRO FAVOR SU RECTITUD. La rectitud se define en dos sentidos:
1) cualidad de ser recto, es decir no se tiene “curvas” o privilegios que nos conducen a la injusticia;
2) Rectitud como sinónimo de integridad, honradez, equidad e imparcialidad.
CITA SELECTA.
“Nunca, durante su ministerio, se olvidó Jeremías de la importancia vital que tiene la santidad del corazón en las variadas relaciones de la vida, y especialmente en el servicio del Dios altísimo. Previó claramente la caída del reino y la dispersión de los habitantes de Judá entre las naciones; pero con el ojo de la fe miró más allá de todo esto, hacia los tiempos de la restauración. Repercutía en sus oídos la promesa divina: “Yo mismo recogeré el resto de mi rebaño de todos los países a donde las he echado, y las haré volver a sus rediles… He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré para David un Vástago justo, el cual reinará como rey, y prosperará; y ejecutará juicio y justicia en la tierra. En sus días Judá será salvo, e Israel habitará seguro; y éste es su nombre con el cual será apellidado: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA” (PROFETAS Y REYES, P.314).
ORACIÓN:
Dios todopoderoso, oramos por los líderes de tu pueblo: administradores, pastores, ancianos (as), directores (ras) de congregación, para que la justicia de Cristo pueda perdonarlos y habilitarlos para que seamos idóneos en tu causa. Por Jesús, amén.