VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Consulta ahora al Señor por nosotros, porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, nos está atacando. Tal vez el Señor haga uno de sus milagros, y lo obligue a retirarse” (Ver. 2).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 21.
En el capítulo 21, Jeremías menciona por primera vez el nombre de Nabucodonosor, rey de Babilonia, quien vendría y conquistaría la ciudad de Jerusalén. El profeta pronunció juicio sobre los reyes y sobre los falsos profetas por haber conducido al pueblo a la idolatría. El rey Sedequías envió el mensaje a Jeremías para que consulte a Dios, “SI TAL VEZ” Dios pudiera hacer un milagro para que los babilonios no destruyan Jerusalén. Comparemos la diferencia de conducta del rey Sedequías y el rey Josafat ante los mensajes de los profetas.
ACTITUD DE SEDEQUÍAS ANTE LOS MENSAJES PROFÉTICOS. La obediencia a los mensajes dados por Dios y la fe absoluta en el poder divino, son las condiciones que Dios exige para que pueda actuar en favor de pueblo. Sin embargo, Sedequías, desoyó en forma permanente las amonestaciones que Jeremías le transmitió, y pide al profeta que ore: “por si tal vez, Dios realizara un milagro”, debió haber expresado como el padre que tenía a su hijo enfermo: “creo, ayúdame en tu incredulidad”.
ACTITUD DE JOSAFAT ANTE LOS MENSAJES PROFÉTICOS. Cuando Josafat escuchó el mensaje de Jahaziel, creyó, obedeció y motivó a adorar a Dios: ¡Confíen en sus profetas, y tendrán éxito! Después de consultar con el pueblo, Josafat designó a los que irían al frente del ejército para cantar al Señor y alabar: “Den gracias al Señor; su gran amor perdura para siempre”.
CITA SELECTA.
“Las murmuraciones del antiguo Israel y su descontento rebelde, como también los grandes milagros realizados en su favor, y el castigo de su idolatría e ingratitud, fueron registrados para nuestro beneficio. El ejemplo del antiguo Israel es dado como advertencia para el pueblo de Dios, a fin de que evite la incredulidad y escape a su ira. Si las iniquidades de los hebreos hubiesen sido omitidas del relato sagrado, y se hubiesen relatado solamente sus virtudes, su historia no nos habría enseñado la lección que nos enseña” (JOYAS DE LOS TESTIMONIOS, T.1, P.438)
ORACIÓN:
Padre nuestro, reconocemos que, a pesar de comprobar tu poder y tus milagros, desconfiamos cuando atravesamos pequeñas dificultades. Te pedimos que nos aumentes la fe para confiar que eres un Dios de amor y de maravillas. Por Jesús, amén.