VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“¡Vuélvanse, apóstatas, y los curaré de su infidelidad! Aquí estamos, a ti venimos, porque tú eres el Señor nuestro Dios” (Ver. 22).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 3.
Contrariamente a la ley que prohibía a un hombre casarse con su exesposa divorciada si ésta se ha vuelto a casar, Dios está dispuesto a volver en unión con Judá, a pesar de que ella había fornicado tras otros dioses.
Para no caer en la apostasía, Jeremías recomienda:
1) CUIDAR LOS PENSAMIENTOS PECAMINOSOS. La complacencia del orgullo espiritual, de los pensamientos concupiscentes, de los deseos profanos, de cualquier cosa que nos aleje de una asociación íntima y santa con Jesús, pone en peligro nuestra fe. Pidamos a Dios que aleje de nuestra mente todo pensamiento inmoral, sucio o que nos induzca a pecar;
2) DESOBEDIENCIA A LOS MANDAMIENTOS. Por nuestra naturaleza pecaminosa, y por influencia de Satanás, somos inducidos a desobedecer los mandamientos dados por Dios. Nos equivocamos cuando pensamos que la vida sin Dios es placentera, al final, las consecuencias son desastrosas. La observancia de los mandamientos de Dios, son esenciales para vivir felices;
3) APARTARSE DE LA INIQUIDAD. La Iniquidad se refiere a la maldad, perversidad, es decir, todo acto contrario a la moral y la justicia;
4) ABANDONAR LA MUNDANALIDAD. El amor a la mundanalidad se verifica con la búsqueda indebida al dinero, disfrutar de los pecados cometidos, o amar lo que el mundo pecaminoso nos ofrece.
CITA SELECTA.
“El Espíritu del Señor me ha instado a que haga sonar la alarma, para que estas personas mundanalizadas despierten y comprendan el peligro en que se encuentran a causa del camino de apostasía que han elegido. Por amor de Cristo, que todos los que profesan ser cristianos se aparten de toda iniquidad y falta de honradez. Por amor de Cristo, por amor a vosotros mismos, os insto a reformaros. Considerad seriamente vuestros privilegios y responsabilidades. Que no se encuentren entre vosotros ambiciones terrenas de cargos o posiciones o por obtener dinero. Este espíritu prevalece en gran medida, y la religión de Cristo se rebaja a un nivel inferior y común” (EL MINISTERIO DE PUBLICACIONES, P.77).
ORACIÓN:
Dios de misericordia, reconocemos que hemos estamos transitando en caminos de apostasía y te hemos abandonado por las vanidades de este mundo. Te suplicamos que nos perdones y que nunca nos separemos de tu presencia. Por Jesús, amén.