VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas” (Ver. 10).
COMENTARIOS DE ISAÍAS 61.
Isaías 61 presenta la doble comisión del ministerio del Mesías:
1) Predicar buenas nuevas a los abatidos, vendar a los quebrantados de corazón, publicar libertad a los cautivos, y liberar a los que están presos por el pecado;
2) Proclamar el año del favor de Dios en beneficio de su pueblo.
Recordemos que los versículos 1 y 2 fueron leídos por Jesús en la sinagoga de Nazaret, como sus credenciales de predicación, y como cumplimiento de su misión salvífica en base a esta profecía.
Además, en este capítulo, se eleva un cántico de alabanza por los actos salvíficos del Mesías en beneficio de su pueblo:
1) ME GOZARÉ EN MI DIOS, PORQUE ME VISTIÓ CON VESTIDURAS DE SALVACIÓN. En su misericordia, Dios quita las vestiduras viles y de vergüenza para cubrirnos con vestiduras limpias y ropas reales, que simbolizan a las vestiduras de justicia, que nos hacen idóneos para la salvación;
2) ME ALEGRARÉ EN MI DIOS, PORQUE ME VISTIÓ CON SU MANTO DE JUSTICIA. Debemos alegrarnos y gozarnos por lo misericordioso que es Dios para nosotros: nos perdona y nos salva. Además, Dios nos ofrece su manto de justicia, que es la acreditación de la justicia de los méritos de Cristo en nuestro favor.
CITA SELECTA.
“El que quiera llegar a ser hijo de Dios, debe recibir la verdad que enseña que el arrepentimiento y el perdón han de obtenerse nada menos que mediante la expiación de Cristo. Asegurado de esto, el pecador debe realizar un esfuerzo en armonía con la obra hecha para él y con una súplica incansable, debe acudir al trono de gracia para que el poder renovador de Dios llegue hasta su alma. La provisión hecha es completa y la justicia eterna de Cristo es acreditada a cada alma creyente. El manto costoso e inmaculado, tejido en el telar del cielo, ha sido provisto para el pecador arrepentido y creyente, y él puede decir: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia” Isa 61:10 (MENSAJES SELECTOS, T.1, P.461)
ORACIÓN:
Padre, te agradecemos porque en tu inmenso amor, cambias nuestras vestiduras pecaminosas, por vestiduras de salvación. Que la justicia de Cristo cubra todos nuestros pecados e imperfecciones. Por Jesús, amén.