VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Y sucederá, así como al pueblo, también al sacerdote; como al siervo, así a su amo; como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da a logro, así al que lo recibe” (Ver. 2).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 24.
Después de manifestar las profecías sobre Israel y sus vecinos, el profeta expresa el juicio universal divino contra los habitantes de toda la tierra, porque han desobedecido a Dios; por esa razón, algunos estudiosos llaman a este capítulo “el apocalipsis de Isaías”.
El mensaje de este versículo es triple:
1) TODOS SEREMOS JUZGADOS. El juicio o arreglos de cuentas con Dios, será sobre todo lo que los seres humanos hayamos hecho, mientras vivíamos en la tierra. Sin distinción de clase: ricos y pobres, encumbrados y humildes, gente de toda clase social, color y ocupación acudiremos ante el tribunal divino. Recordemos esta recomendación bíblica: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? porque todos compareceremos ante este tribunal”;
2) TODAS NUESTRAS ACCIONES ESTÁN REGISTRADAS. Todos nuestros actos, así como nuestros pensamientos, saldrán a luz en el juicio divino: “Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”;
3) VIVAMOS EN SANTIDAD. Si el juicio universal divino es innegable, entonces caminemos y vivamos en santidad para que cuando nuestro nombre pase por el juicio investigador, la sangre de Cristo borre todos nuestros pecados, y de esta manera podamos obtener la salvación.
CITA SELECTA.
“Muchos de los que profesan guardar los mandamientos de Dios trabajan con pesos y balanzas falseados. Cuando un hombre está verdaderamente relacionado con Dios y guarda su ley, su vida lo revelará, porque todas sus acciones estarán en armonía con las enseñanzas de Cristo. No venderá su honra por ganancia… Se puede pasar por alto y ocultar a los ojos de los hombres el engaño, la mentira y la infidelidad, pero no a los ojos de Dios. Los ángeles del Señor, los cuales vigilan el desarrollo de nuestro carácter y pesan nuestro valor moral, registran en los libros del cielo estas transacciones menores que revelan el carácter” (TESTIMONIOS PARA LA IGLESIA, T.4, P.305).
OREMOS:
Padre eterno, gracias porque en tu palabra se nos advierte que habrá un juicio universal, en las que todas nuestras acciones saldrán a luz. Te suplicamos que tu santo Espíritu nos enseñe a vivir en forma piadosa y santa. Por Jesús, amén.