AUTOR Y FECHA
El libro de Isaías, lleva el nombre de su autor, quien se identifica como hijo de Amoz” (1:1), y fue escrito alrededor del 740 a. C. De acuerdo con la tradición judía, Isaías era primo del rey Uzías, por lo que era de la nobleza. Isaías inició su ministerio profético en Judá, desde el año que murió el rey Uzías, y se extendió en los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías. White sostiene: “Isaías, a quien el Señor permitió que viera cosas maravillosas, fue aserrado en dos partes porque reprendió fielmente los pecados de la nación judía”.
PROPÓSITO DEL LIBRO
Mostrar el descontento de Dios por los pecados cometidos por Judá e Israel. E inducir al pueblo de Dios a apartarse de su desobediencia a fin de evitar el desastre que se avecinaba, con la invasión de Babilonia. Además, el libro está lleno de promesas de restauración y redención, de la venida del Mesías, de la salvación de todas las naciones y del triunfo de los planes de Dios pese a la conducta irresponsable de su pueblo.
ACEPTEMOS EL PLAN DIVINO PARA EL PERDÓN DE NUESTROS PECADOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Vengan, pongamos las cosas en claro dice el Señor. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!” (Ver. 18).
COMENTARIO HISTÓRICO
ACEPTEMOS LA INVITACIÓN. “Venid y entendámonos”. En este pasaje Dios invita a hombres y mujeres a que se encuentren con él, para tratar libre y francamente el problema del pecado.
PERDÓN DE PECADOS. Dios nos ofrece el perdón completo de todos nuestros pecados por lo méritos de Cristo en la cruz.
CITA SELECTA.
En la visión que recibió Isaías en el atrio del templo, se le presentó claramente el carácter del Dios de Israel. Al contemplar a su Dios, recibió no sólo una visión de su propia indignidad, sino que penetró en su corazón humillado la seguridad de un perdón completo y gratuito, y se levantó transformado. Había visto a su Señor. Había obtenido una vislumbre de la hermosura del carácter divino. Preguntó el profeta: “¿Para qué habéis de ser castigados aún?” Venid luego, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” (PR 233).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO, GRACIAS POR LAS PALABRAS QUE COMENZAMOS A ESTUDIAR EN EL LIBRO DE ISAÍAS. QUE SU MENSAJE NOS LLEVE AL ARREPENTIMIENTO Y QUE PODAMOS CONOCER MEJOR AL MESÍAS. QUE COMPRENDAMOS EL GRAN AMOR QUE TIENES POR LA HUMANIDAD. POR JESÚS, AMÉN.