HAGAMOS EL COMPROMISO DE ESTAR EN EL MAR DE VIDRIO
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.” (Ver. 3).
COMENTARIO HISTÓRICO – APOCALIPSIS CAPÍTULO 15
Después de mencionar las siete iglesias, los siete sellos, las siete trompetas, ahora se hace una introducción a las siete postreras o últimas plagas. Se llaman últimas plagas, porque en Apocalipsis 11:6, se informa que los “dos testigos” tenían “poder… para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran”. En la visión de la sexta trompeta se describen “tres plagas… el fuego, el humo y el azufre que salían” de la boca de los caballos. Sin embargo, antes de desarrollar cada plaga, el profeta, reanima a los fieles hijos de Dios, para asegurarles que los salvos entonarán el cántico de victoria de Moisés y del Cordero, junto con todo el universo en el mar de vidrio.
EL CÁNTICO DE MOISÉS.- Esta alabanza, fue entonada por el pueblo de Israel, como expresión de gratitud por la liberación del ejército de Faraón en el mar rojo: “Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré.” Éxodo 15:1, 2.
EL CANTICO DEL CORDERO: Entonemos esta alabanza: “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá?, oh, Señor, ¿y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.
CITA SELECTA – LA SEGUNDA VENIDA Y EL CIELO, P.170
“¡Qué canto será aquel cuando los rescatados del Señor se encuentren en las puertas de la Santa Ciudad, que girarán sobre sus resplandecientes goznes, y las gentes que hayan guardado su Palabra -sus mandamientos- entrarán en la ciudad, cuando la corona del vencedor sea colocada sobre la cabeza de cada uno y sean puestas arpas de oro en sus manos! Todo el cielo resonará con preciosa música y cantos de alabanza al Cordero. ¡Salvados, eternamente salvados en el reino de la gloria! Tener una vida que se mide con la vida de Dios: esa es la recompensa
(MS 92, 1908).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. TE AGRADECEMOS PORQUE LA PROFECÍA NOS ANUNCIA LA VICTORIA DE LOS HIJOS DE DIOS SOBRE LAS HUESTES DEL MAL. TE SUPLICAMOS QUE NOS OTORGUES LA VICTORIA, PARA QUE EN EL MAR DE VIDRIO TE ADOREMOS. POR JESÚS, AMÉN.